Taller para Padres

Depresión infanto juvenil

Cuando las nubes negras ensombrecen la vida de nuestros hijos

La depresión es una alteración psicopatológica del estado del ánimo, caracterizado por tristeza vital, falta de interés en actividades que usualmente provocaban placer y una serie de signos y síntomas como: disminución de la capacidad de atención, concentración, memoria; disminución o aumento del apetito, insomnio o hipersomnia, sentimientos de incompetencia, ideación suicida, entre otros, los cuales deben estar presentes casi todo el día durante al menos dos semanas y deben causar malestar significativo para la persona que lo padece. Pero ¿qué sucede cuando estos síntomas se presentan en nuestros niños y jóvenes?

Para la psicóloga Carolina Mora es importante percibir, como padres o adultos que rodean al niño, cambios en el comportamiento y en su estado de ánimo. Es decir, cuando el niño se comporta de manera diferente a la que usualmente suele tener. “La etiología del cuadro es multifactorial y está relacionado principalmente con vulnerabilidad neurobiológica y factores psicosociales. La depresión en un trastorno neurobiológico que generalmente es gatillado por estímulos ambientales”, afirma.

¿Tiene alguna diferencia con la depresión en la adultez?

Carolina Mora, psicólogaActualmente se sabe que la depresión puede manifestarse desde cualquier edad. Dependiendo de la etapa del ciclo vital donde se presente sus manifestaciones variarán, por lo que se manifestarán de distintas formas afectando el normal funcionamiento del individuo.

El humor disfórico se puede manifestar a través de cara triste o inexpresiva, evitación de la mirada, mirada lejana, afectividad pobre, irritabilidad, sentimientos de incapacidad, labilidad emocional, etc.

Es relevante considerar que la depresión infanto juvenil puede repercutir en el adecuado desarrollo del individuo. Un niño o joven está en formación de su personalidad a diferencia del adulto, por lo que hay que estar muy atentos a detectarla y tratarla oportunamente para que no repercuta en su sano desarrollo.

¿Cuáles son las características de la depresión en niños y jóvenes?

  • La depresión tiene una prevalencia de un 2 % en la niñez y entre un 4 y un 8 % en la adolescencia, aumentando a medida que avanza la edad. La relación mujeres/hombres es 1:1 hasta los 10 años y 2:1 en la adolescencia.
  • Las manifestaciones en los niños, además de las mencionadas anteriormente, pueden estar relacionadas con somatizaciones recurrentes (dolores de cabeza, de estómago), disminución en el rendimiento escolar, ansiedad, hiperactividad o hipoactividad, temores recurrentes, cansancio, falta de interés por juegos o hobbies, aislamiento, labilidad emocional, irritabilidad, entre otros.
  • Un aspecto de mucha importancia tiene relación con la ideación y conductas suicidas. Si bien estas no se presentan exclusivamente en personas que padecen depresión, sí existe una relación significativa entre ellas. Si a esto agregamos que la adolescencia es un grupo de riesgo para la conducta suicida, más atención debemos otorgarle.

¿De qué manera debe actuar la familia?

  • Como padres siempre debemos estar atentos a los que les va ocurriendo a nuestros hijos. Hoy vivimos en una sociedad donde los estresores psicosociales cada vez son mayores y lamentablemente muchas veces vivimos en un mundo competitivo y violento.
  • Me sorprende el enorme estrés que hoy en día presentan los adolescentes una vez que ingresan a la enseñanza media por la presión de obtener un buen NEM para su PSU o niños pequeños presionados por los aprendizajes esperados para su edad (lectoescritura, aritmética, etc.). Otro aspecto importante al que debemos estar atentos es el saber cómo nuestros hijos se están relacionando con sus pares, si mantienen relaciones amorosas y respetuosas con sus amigos, si potencian sus capacidades, etc.
  • También debemos considerar la vulnerabilidad genética, ya que está comprobada su heredabilidad.
  • Frente a cualquier cambio importante o conducta que nos llame la atención es relevante consultar de manera oportuna, ya que de existir un trastorno, su pronóstico será mucho más favorable que si se diagnóstica de manera tardía.

¿Qué tratamientos psicológicos son los más adecuados?

El tratamiento de la depresión es multimodal, es decir, considera intervenciones a nivel individual, familiar y social (colegio).

Se debe derivar siempre a un médico psiquiatra para que confirme el diagnóstico e indique farmacoterapia si es necesario.

Desde los tratamientos psicológicos, la terapia cognitiva conductual ha mostrado excelentes resultados a nivel individual, así como la intervención familiar sistémica (a nivel familiar). En niños y adolescentes siempre es fundamental trabajar con la familia.

¿Tiene cura definitiva?

La duración media de un episodio depresivo es de siete a nueve meses en los casos derivados a especialista. Se estima que aproximadamente el 90 % de los casos remiten al cabo de uno o dos años y solo un 10 % se prolonga por más de ese tiempo (casos que se han sometido a tratamiento).

Sin embargo, es conocido que la depresión tiende a persistir a través de los años, es así como entre un 20 y 60 % de los casos vuelve a presentarse tras uno o dos años de remisión y un 70 % luego de cinco años.

Entre un 20 a 40 % de los niños y adolescentes que han presentado un trastorno depresivo pueden desarrollar un trastorno bipolar dentro de los próximos cinco años.

Por lo mencionado anteriormente es de vital importancia la detección y tratamiento oportuno, así como el seguimiento de la sintomatología a través de los años, ya que, los trastornos depresivos tienden a ser recurrentes. Esto no quiere decir, que duren “toda la vida” sino, que si he tenido un trastorno depresivo en algún momento de la vida, tengo más probabilidades de volver a presentar otro episodio en algún otro momento del ciclo vital.

¿Cuáles son las consecuencias de la depresión no tratada?

La complicación más seria de la depresión es el suicidio, con un riesgo cercano al 3 % durante los 10 años siguientes a la aparición del trastorno. Por lo que es fundamental siempre evaluar riesgo suicida en adolescentes con depresión y realizar un seguimiento a largo plazo una vez remitido el cuadro.

psico.caro.mora@gmail.com

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