Reportajes

Un amigo fiel. Mi perro, mi otro hijo

Amapola y Leopoldo
Amapola y Leopoldo

No cabe duda que las mascotas son una compañía para todos. Desde que somos niños, cuando decidimos independizarnos o también cuando compartimos en familia. Un animal que nunca nos juzgará ni tampoco abandonará. Este reportaje es en honor a ellos, por su amor incondicional perruno.

Despertar en las mañanas con un lengüetazo, llegar a casa y que alguien muestre felicidad moviendo su cola, ir de paseo con una correa en tu mano o simplemente si estás solo en tu hogar él es la mejor compañía, y es que es indudable que los perros causan una sensación de alegría en el hogar.

Según un estudio realizado por Adimark sobre los chilenos y las mascotas (2018), el 64% de los hogares de nuestro país tiene una compañía animal, de ellos, el 52% tiene un perro. Es tan importante el cariño que podemos llegar a sentir hacia nuestros compañeros caninos que son parte del núcleo familiar.

DOG LOVER

Tener una mascota significa comprender, dedicar tiempo y entregar mucho cariño, es por esto que, quienes se conectan profundamente con los canes, logran entender lo que es el amor incondicional perruno. Para retratar esta relación tan especial, conversamos con cuatro dog lovers, quienes nos contaron su experiencia de tener junto a ellos un ser peludo y de cuatro patas.

Kuck, 2 años

Valentina Fuentes y Kuck
Valentina Fuentes y Kuck

Es inquieto, chistoso, tierno, inteligente y, por sobre todo, muy juguetón, así define Valentina Fuentes a Kuck, su perro de raza pug que llegó a su vida en junio de 2015: “Habíamos tenido otras mascotas, pero nunca un perro que haya vivido con nosotros. Entonces, tras conversaciones familiares, decidimos traerlo y hacerlo parte de nuestra familia. Sin duda fue la mejor decisión”.

Kuck ha logrado potenciar en Valentina y su familia la empatía por cada uno de los seres vivos, a “ablandar” mucho más el alma. “Es verdad que una mascota te trae pura felicidad y buenas energías, a veces no tenemos días exitosos, buenos o llenos de colores, no siempre la salud nos acompaña y como seres que no dejamos de sentir nos ‘bajoneamos’, pero basta con mirar, jugar, abrazar o acariciar a tu perrito para sentirte nuevamente bien, en paz y tranquila”.

Kuck también se deja querer. Cada semana pasea con sus amos, tiene sus horarios de comida establecidos para cuidar su salud, y, en ocasiones, recibe uno que otro premio por portarse bien. Tiene visitas al veterinario cuando le corresponden, sus vacunas y antiparasitarios al día, como también baños y cortes de uñas una vez al mes.

Además, este pug siempre luce elegante y atractivo para cada ocasión: “Le hemos comprado ropa, juguetes, accesorios como bandanas, trajes de Halloween e incluso una corbata muy chistosa que tiene”, cuenta entre risas Valentina.

Al preguntarle si considera a su mascota como un miembro más de su familia, Valentina es enfática al responder: “No cabe duda. Es un hermano más para mí y un hijo más para mis papás. Tiene sus cosas personales y su pieza dentro de nuestra casa. ¡Regalón!”.

Laica, 7 años y Tasha, 2 años

Jinnia San Martin y Laica
Jinnia San Martin y Laica

“Desde chica que siento amor por las mascotas, por espacio en la casa no teníamos una gran cantidad de animales, pero siempre que veíamos un perrito en la calle lo queríamos llevar a casa. Ahí nace nuestro amor por las mascotas y para mi hijo igual”, comenta Jinnia San Martín, dueña de Laica y Tasha, dos perras Beagle.

La primera mascota en llegar a su hogar fue Tasha, la más revoltosa y que adquirieron a través de un criadero. Mientras que Laica se integró después, ella fue mamá de cachorros y la abandonaron, un grupo de protección de animales la recogió de la calle y preguntaron en su grupo de Facebook quién podía cuidarla, entonces Jinnia se hizo cargo como cuidadora provisoria, pero el cariño fue mayor y se quedó con ella.

Respecto a la personalidad de ambas mascotas, Jinnia señala que la cachorra (Tasha) es mucho más dominante, celosa y marca su territorio. Mientras que Laica es apacible y calmada. Para la familia, ambas mascotas se consideran hijas más de todo el grupo familiar.

“En verano nos preocupamos de darle agua con hielo por las altas temperaturas, generalmente las paseamos tres veces al día, pero lo evitamos cuando hace mucho calor ya que sus almohadillas son muy delgadas y se queman. Además, comen de un alimento específico, pues algunos tienen mucha grasa, y las llevamos al veterinario”, menciona Jinnia.

En cuanto a los beneficios de tener mascotas, Jinnia contesta que son un integrante más de la familia y, adicionalmente, lograron que sus hijos crearan responsabilidades. Como dog lover, fue clara al indicar que las personas “no deben dejar botadas a sus mascotas, se deben atender al igual que un hijo, es decir, cubrir las necesidades mínimas, entregarles amor y mucho cariño”.

Amapola, 9 años, Fany, 10 años y Leopoldo, 6 años

Fany y Leopoldo
Fany y Leopoldo

Nelly Pérez y Héctor Barra tienen una pareja de perritos de raza Dachshund debido al gusto que ambos sienten por los animales: “Amapola llegó a nuestra vida hace nueve años, en abril de 2010, a raíz de un amor a mi primera vista entre ella y Héctor, el cual tuvo un perrito de la misma raza llamado Leonardo, quien había fallecido hace muy poco”, señala Nelly.

Amapola es muy regalona y todo el día estaba sola en la casa, sufría de alergia nerviosa y no podía tener cachorros ya que fue operada por tener quistes en sus ovarios, por lo cual, en 2013, decidieron buscarle una compañía de su misma raza para criar o malcriar, dice entre risas Nelly. Por esta razón, cuando llegó Leopoldo, Amapola nunca más sufrió de alergia nerviosa, se convirtió en mamá de él y son inseparables.

La historia de Fany, su mascota mestiza, es diferente. Vivía en la instalación de faenas de una constructora de obras de pavimentación, del cual Nelly era profesional de inspección. Era una perrita callejera que los maestros adoptaron y acompañaba al nochero a recorrer la obra, vivía en un canil con cuatro perritos más, pero cuando se terminó la obra, los otros animales se fueron en adopción y Fany quedó sola.

Un día esta perrita se arrancó de la obra, seguramente en la búsqueda de sus hermanos perrunos y se perdió. Junto a su amiga, Nelly fue por ella durante dos días, la encontraron muy triste y, en ese instante, decidió llevársela a casa con el objetivo de buscarle un hogar. Los días pasaron y con Héctor decidieron acogerla. Hoy es la que mejor se porta y la más agradecida.

“Nuestras vidas junto a ellos se llenaron de risas, alegrías, cuidados, responsabilidades, penas (cuando se enferman), pero por sobre todo amor. A diario nos dan lecciones de vida, nos muestran la nobleza de su especie, son unos seres increíbles que, a pesar de no razonar como el ser humano, nos demuestran que el amor incondicional existe y es real”, añade Nelly.

Para ellos, sus tres perritos son sus hijos de cuatro patas, sus mayores tesoros. “En un momento triste de mi vida, en donde no quería reír ni respirar, mis cachorros siempre estuvieron acompañándome, secándome mis lágrimas y lograron que nuevamente volviera a sonreír, ¿cómo no amarlos?”, reflexiona.

Newton, 1 año

Nattaly Valenzuela y Newton
Nattaly Valenzuela y Newton

Newton llegó de dos meses a los brazos de Nattaly, un perrito Dachshund que cambió el orden del hogar de una familia pequeña, constituida  por ella y sus padres. “Un día pensé en tener un compañero y qué mejor que un perrito, que quisiera entregar amor y locuras. Le comenté a mi mamá y unas semanas antes de mi cumpleaños llegó mi Newton”, expresa.

Si bien, ella confiesa que nunca fue amante de los animales, Newton le robó el corazón: “En los días tristes él estaba ahí moviendo su cola con ganas de jugar y nunca había sentido que alguien se pusiera tan feliz de verme. Ahora pienso por dos, ya que no es simplemente ir algún lugar, antes tengo que preguntar si puedo ir con él, etc. En resumen mi vida es mucho mejor desde que llegó”.

Pero no solo la vida de Nattaly cambió, ya que como es hija única, Newton también revolucionó la vida de sus padres: “Al principio estaban un poco temerosos, pero desde el primer día lo amaron, van para todos lados con él, lo miman, cada vez que van de compras le traen un regalo y juegan con él. Es su nuevo bebé, incluso creo que me llaman más la atención a mí que a él (ríe)”.

En cuanto al comportamiento de Newton, explicó que desde los primeros meses intentaron que fuera independiente y que durmiera en su propia cama, sin embargo, fue una difícil misión. “Era tan pequeñito que dormía con nosotros”, agregando que “fue complicado los primeros meses porque había que acostumbrarlo a que hiciera sus necesidades en un lugar específico porque al comienzo hacía en cualquier parte”.

Pero, la prueba de fuego fue la primera vez que lo dejó solo en casa “fueron tres horas y cuando llegué se había subido a una mesa y botado todo”. Un comportamiento que persiste según Natty: “Sigue haciendo sus locuras, muerde y destruye todo lo que tiene a su paso, sillones, visillos y velas, eso sí aprendió hacer sus necesidades en el lugar indicado”.

¿Qué rol cumple newton en sus vidas, tanto para ti como para tus papás?

“Newton en nuestras vidas cumple un rol de hermano e hijo chico. Un puesto que nos hizo falta, ya que ahora que soy más grande, él es el niño de la casa al que podemos  mimar y es nuestro tema de conversación. Incluso, tenemos un grupo de WhatsApp en el que tenemos más fotos y videos de él que de nosotros mismos.

Creo que a pesar de las responsabilidades que conlleva y los desórdenes que hace de vez en cuando, es lo mejor que nos pudo pasar en nuestras vidas”.

Nuestro mejor amigo

Es vital tener ciertos cuidados con nuestras mascotas, ya sea en su higiene, alimentación y también entender su comportamiento. Sobre esto nos explica Marcelo Robbiano, médico veterinario, quien profundiza aspectos fundamentales para todo dog lover:

¿Cuáles son los cuidados generales para la especie canina?

En primer lugar, hay que entender que el perro sigue siendo perro a pesar de que está domesticado, es decir, sigue siendo un animal de cuidado, un animal que dependiendo de la raza puede ser muy temperamental, y al mismo tiempo demostrar su temperamento con agresividad. Hay razas que son más agresivas que otras, y también están las que sin querer se vuelven agresivas por distintas patologías, como por ejemplo dolor de oído crónico o articulares crónicos.

Dicho esto, los otros cuidados son de tipo sanitario, vale decir, vacunación, desparasitación, deben contar con un calendario y los dueños ser asesorados por un médico veterinario. Y lo otro importante es la alimentación, y aquí hay todo un tema porque mucha gente piensa que el alimento que se compra en supermercados (pellet) es lo mejor que uno les puede dar y eso no es tan así, de hecho, uno les puede preparar comida en casa que puede ser incluso mejor que la comida comprada.

Hay que entender que uno cuando alimenta a un perro está alimentando a un carnívoro, por lo tanto lo mejor es la carne, el perro tiene su sistema digestivo diseñado para extraer todos los nutrientes que esta trae.

¿Qué alimentos están prohibidos en la dieta de un perro?

El perro no digiere almidones, por lo tanto el pan, los tallarines, papas, legumbres, entre otros alimentos, están contraindicados, a lo más se le podría dar avena o arroz cocido. Las verduras bienvenidas sean mientras tengan la característica de ser leñosas, por ejemplo, acelga y zanahoria, como también la fruta porque aporta fibras y permite un tránsito en el bolo alimenticio que después se transforma en un bolo fecal de mejor forma.

Y respecto a bañarlos, ¿cada cuánto se recomienda?

En el caso particular de los perros, la piel de este animal es mucho más sensible que la nuestra, por lo tanto la recomendación de un baño no es más de uno cada dos meses ya que el PH de la piel del perro es neutro. Hay que bañar al perro con shampoo en seco, polvo o espuma, y lo principal para que el perro no huela mal es darle buena comida.

Por último, ¿es realmente el perro el mejor amigo del hombre?

Sí, nosotros entendemos a los perros, lo que pasa es que nuestro sentido de sociedad no nos da el espacio para hablar de esto, pero el perro se comunica. Un estudio de un médico veterinario polaco que hizo grabaciones de perros ladrando en distintas situaciones y mostró los resultados en cada uno de los países europeos, determinó que las personas son capaces de identificar de qué se trata.

Uno sabe diferenciar cuando su perro está ladrando a un extraño, está contento con la llegada de alguien, cuando le está ladrando a otro perro o se siente amenazado. Son ladridos distintos, con distintas intensidades y tonos que generan la sensación de que estás entendiendo a tu perro, entonces estamos hablando de una especie con la que puedo comunicarme y no es una persona, lo que engrandece mucho más al perro.

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