Portadas

UN PROYECTO INNOVADOR Y AMIGABLE CON EL MEDIO AMBIENTE

FIC Ladrillo UCM

En su etapa culminante está el proyecto del Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional del Maule (FIC Ladrillo), dirigido por el Dr. Ing. Juan Figueroa Meriño, el que será un aporte innovador en la tecnificación de los ladrillos de la Región del Maule. Tras tres años de trabajo, conversamos con el Académico Investigador, así como con algunos de los profesionales vinculados,  quienes se refirieron a todo el proceso, al balance inicial y a la proyección de este interesante proyecto.

Lo primero que destaca el Dr. Figueroa, al conversar sobre su trayectoria profesional, es recordar sobre su tierra natal, Copiapó, sus padres y hermanos. “Tuve una infancia y juventud muy lindas, guardo momentos entrañables. Y paradójicamente fue el amor lo que me trajo al sur, puesto que conocí a mi señora mientras estaba estudiando Ingeniería en Construcción en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (ella cursaba Agronomía). Nos casamos y tuvimos 3 hijos.

Posteriormente me fui a trabajar a una empresa francesa como inspector de obras, luego postulé a una beca y me fui a hacer un Máster en Ingeniería Estructural y Mecánica en la Universidad de Cantabria en España. Estando allá además tuve la posibilidad de hacer el Doctorado en 3 años 8 meses. Por eso mi línea de trabajo siempre ha sido la innovación y sustentabilidad en los materiales de la construcción.

DR. ING. JUAN FIGUEROA MERIÑO.

Más tarde volví con mi señora (quien también realizó un Máster en Ingeniería Sanitaria y Ambiental en la Universidad de Cantabria en España), para devolver todos los conocimientos que aprendimos y fue ahí donde ingresamos a la Universidad Católica del Maule en 2005. Han sido 16 años de trabajo ininterrumpido donde he pasado por varios cargos, por ejemplo, director de Escuela de Ingeniería en Construcción, director del Departamento de Obras Civiles y Decano de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería durante 7 años. Posteriormente me dediqué a la investigación, lo cual ha sido muy gratificante, ya que no solo se trata de llevar a cabo proyectos, sino también de conformar equipos de trabajo, donde se complementa lo humano y lo profesional en base a la comunicación y la confianza. Eso me llevó a desarrollar en los últimos años el proyecto FIC Ladrillo código 40.001.167-0, financiado por el Gobierno Regional del Maule, con ladrilleros de Cauquenes, comuna con la que he establecido una estrecha cercanía desde hace 10 años.

Un punto importante a destacar para el éxito de este proyecto es el apoyo brindado desde su inicio por nuestra Universidad desde el Rector Dr. Diego Durán Jara, Vicerrectora de Investigación y Postgrado Dra. María Teresa Muñoz, Vicerrector de Administración y Finanzas Dr. Pablo Hormazábal Saavedra, Directora de Investigación Dra. Ingrid Carvacho, Ex Decana de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería Dra. Angélica Urrutia Sepúlveda, Director General de Vinculación Jorge Burgos Muñoz, Directora de Proyectos Institucionales Fabiola Cancino Estay, Directora de Innovación, Desarrollo y Transferencia Tecnológica Fabiola Loyola Aceituno, Director del Departamento de Obras Civiles Hernán Cabrera Lolic y el actual Decano de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería Dr. David Zamora Barraza.

¿Quiénes conforman su equipo de trabajo?

Está compuesto por el Dr. Hugo Valdés Riquelme, Ingeniero Civil Químico y Doctor en Ciencias de la Ingeniería de la USACH; MPhil Juan Vilches Tapia, Máster of Philosophy de la Universidad Tecnológica de Auckland, Nueva Zelanda; Viviana Torres en el área administrativa la cual ha sido muy valiosa su contribución en base a la trayectoria y manejo en este tipo de proyectos. También hay investigadores que han aportado desde otras instituciones, por ejemplo, la participación del Dr. Luis Díaz Robles, Ingeniero Civil Químico de la Universidad de Santiago de Chile y el Dr. Pedro Muñoz Velasco, Ingeniero Superior Industrial y Doctor en Ingeniería Industrial mención en Ingeniería Térmica por la Universidad de la Rioja, España. Además, no puedo dejar de mencionar a un gran amigo y profesional, que ya no está con nosotros, el Ingeniero Civil Estructural, Sr. Carlos Burgos Arellano (QEPD), quien también contribuyó al desarrollo del FIC Ladrillo.

¿Qué otras necesidades pueden ser materia de otros proyectos de investigación?

En estos momentos estamos concentrados en el proyecto trabajando con un grupo de 4 ladrilleros que han creído en nuestro trabajo, con total apoyo de la Universidad Católica del Maule. De todas maneras, estamos conscientes que existen otras necesidades potenciales de abordar en otros proyectos, ya que en Cauquenes existen más de 200 familias que se dedican al mismo rubro.

La idea es diversificar la matriz buscando otros materiales para producir ladrillos sin bajar la resistencia mecánica, la conductividad térmica, la resistencia acústica, la resistencia al fuego, con el objetivo de disminuir el material particulado en la atmósfera para contribuir al medio ambiente. Para ello, es importante la tecnificación y el diseño de un Ecohorno (produce mil ochocientos padrillos por hora / 20 mil unidades para la cocción) se replique no solo en la región, sino que el todo Chile, ya que es un proyecto muy vinculado a la descontaminación.

¿Cuáles son los objetivos del FIC Ladrillo?

 Objetivo General

  • Desarrollar una innovación sustentable en el proceso de fabricación de ladrillos industrializados en la Región del Maule mediante la mejora de la matriz artesanal y el uso de Eco-horno.

Objetivos Específicos

  • Diseñar una matriz industrializada en base a la mezcla artesanal para mejorar las propiedades térmicas y mecánicas del producto.
  • Diseñar prototipo eco-horno para mejorar el proceso de cocción de ladrillos industriales.
  • Analizar los resultados de las mediciones de los gases contaminantes producto de la combustión tanto en el horno tradicional y en el Eco-horno.
  • Validar y certificar el funcionamiento de los eco-hornos en la ciudad de Cauquenes mediante la medición de las variables que influyen en las características del producto final.
DR. ING. JUAN FIGUEROA MERIÑO JUNTO A LADRILLEROS DE CAUQUENES.

¿Cuál es el valor que le otorga a la participación de los ladrilleros?

Un valor tremendo, ya que ellos han contribuido bastante en varios aspectos: el terreno, el tipo de arcilla y la experiencia de años que han cultivado. Son cuatro ladrilleros, Sr. Raúl Roldán, Sr. Belarmino Contreras, Sr. Marcelo Hormazábal y Sr. José Jaque.

¿En qué momento está el proyecto?

Estamos en la última etapa. Yo la visualizo como la materialización de un proyecto en el cual participaron muchas personas, profesionales que con su experiencia y la mejor voluntad entregaron sus conocimientos y su tiempo, así como los ladrilleros, para que este proyecto se hiciera realidad. Por lo tanto, estoy contento con los resultados, de hecho, estamos sacando la segunda versión de un ladrillo más económico, pero igualmente con las características originales.

¿Cómo va el proceso de patentamiento?

Hemos hecho todo lo planificado a través de la profesional Fabiola Loyola Aceituno, Directora de Innovación, Desarrollo y Transferencia Tecnológica de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado de la universidad, quien me ha solicitado toda la información para que un grupo de abogados redacte la patente, con el objetivo de diferenciarse de los ladrillos que están en el mercado. Nuestra idea es presentar un producto innovador. Además, en paralelo, existe una segunda patente que va en la línea del Diseño de un Eco-horno y materialización en la ciudad de Cauquenes.

APORTE A LA CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA

DR. LUIS DÍAZ, INGENIERO CIVIL QUÍMICO DE LA UNIVERSIDAD DE SANTIAGO Y DOCTOR EN INGENIERÍA AMBIENTAL.

El Dr. Luis Díaz, Ingeniero Civil Químico de la Universidad de Santiago y doctor en Ingeniería Ambiental del Department of Civil and Environmental Engineering, The University of Tennessee, USA, cuenta con una amplia experiencia en contaminación atmosférica, se refirió a su trayectoria vinculada desde 2006 al área de investigación, educación y asesoría. “Nos hemos adjudicado diversos proyectos como por ejemplo la medición de emisiones atmosféricas en la combustión residencial de biomasa (leña), entre otros. Durante 20 años trabajé en la universidad Católica de Temuco y desde hace 7 años estoy en la Universidad de Santiago de Chile, siguiendo esa línea que es valorizar residuos a partir de sustancias orgánicas, pero de forma sustentable”, señaló el connotado académico e investigador, quien es experto en gestión de la calidad del aire y control de la contaminación atmosférica. Su línea de investigación incluye evaluación y modelación de la calidad del aire y cambio climático, caracterizando y evaluando el impacto y riesgo en la salud humana en base al análisis de diferentes escenarios de emisiones ficticias y futuras, incluyendo cambio de tecnologías, normativas y combustibles, especialmente biocombustibles generados por el proceso de carbonización hidrotérmica de biomasa.

¿Cómo se dio la colaboración con el Dr. Ing. Juan Figueroa en el FIC Ladrillo?

Nos conocíamos hace muchos años, cuando él era decano de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería de la Universidad Católica del Maule y yo decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica de Temuco. Posteriormente a eso seguimos fortaleciendo los temas de investigación, haciendo publicaciones científicas en conjunto y este proyecto, que ha sido exitoso, ha ido afianzando una relación de confianza y de trabajo. Apunta esencialmente a la sustentabilidad en la fabricación de ladrillos, que hoy por hoy es una fuente importante de contaminación atmosférica y que justamente está dentro de las estrategias del Ministerio Medio Ambiente para reducir las emisiones.

¿Cuál ha sido su participación?

He medido las emisiones antes y después de la producción de ladrillos en el horno tipo chonchón. Para llegar a eso, fuimos al terreno ubicado en Cauquenes, e instalamos algunos equipos para medir las emisiones de la combustión en las distintas etapas de producción del horno. Ahora faltan las últimas mediciones para determinar cuántas emisiones menos de contaminación atmosférica arroja el proyecto, ya que para hacer ladrillos se requiere una buena combustión, incluyendo las tres T: Alta Temperatura, Tiempo de residencia adecuado de combustión y una Turbulencia.

Con el profesor Juan ahora estamos la manera de optimizar esas tres T, para reducir los niveles de contaminación atmosférica.

¿Cómo califica la realidad de la contaminación atmosférica en el país?

En Santiago la contaminación atmosférica se ha reducido, con niveles inferiores a los que se pueden encontrar en ciudades contaminadas con leña. De todas maneras ha habido una disminución debido a los planes de contaminación atmosférica que se han implementado en diferentes ciudades, como por ejemplo, Chillán y Chillán Viejo. Igual hay que considerar que es un proceso lento y que requiere una constante inyección de recursos para hacer un recambio de artefactos (de leña a otros más sustentables). Otro factor que ha contribuido son las ordenanzas municipales para prohibir la venta de leña húmeda, que fue por años el principal problema. Claro está que justamente hoy en pandemia debemos extremar las medidas porque con la problemática económica por la que está pasando el país se puede afectar la calidad del aire producto de la pobreza energética.

¿Qué opinión tiene sobre la proliferación de proyectos de este tipo?

Es muy positivo, porque las universidades tienen la responsabilidad de hacer transferencia tecnológica con el fin de ir resolviendo problemas locales y regionales, especialmente del sector de la pequeña y mediana empresa que no tiene los recursos para acceder a mejores tecnologías, porque esto también está vinculado a la salud de la población. Está demostrado que las personas más expuestas a la contaminación atmosférica (por más de 20 años) son más susceptibles al Covid19 (15% más de riesgo) al desarrollar enfermedades respiratorias crónicas, con un organismo y un sistema inmunológico debilitado.

PROYECTO INNOVADOR

FABIOLA LOYOLA, DIRECTORA DE INNOVACIÓN, DESARROLLO Y TRANSFERENCIA TECNOLÓGICA UCM.

Conversamos con Fabiola Loyola, directora de Innovación, Desarrollo y Transferencia Tecnológica UCM para profundizar sobre la gestación del proceso de patentamiento y qué implica a futuro.

¿Cómo se gestó el proceso de la patente?

Hubo una aceptación del Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (INAPI), que es el paso previo al envío del certificado de concesión de la patente de cada proyecto. Este proceso se da con todos los proyectos de la misma manera, especialmente los proyectos FIC que son los que generan innovación importante para ser protegida,  entonces nosotros, como Dirección de Innovación, hacemos un scouting tecnológico en la universidad para determinar qué proyectos están en ejecución y qué ideas vienen más adelante. Asimismo, dentro de los que están en ejecución determinamos qué nivel de avances van teniendo.

Como son proyectos de largo aliento, el primer año tenemos contacto con los investigadores para consultar algunos detalles, y en el segundo año, vamos viendo si existen resultados más pertinentes para evaluar la posibilidad de propiedad intelectual, con el respaldo de un estudio de abogados de Santiago. En el caso del FIC Ladrillo hicimos ese trabajo y llegó un momento donde determinamos que se podían gestionar dos patentes de propiedad intelectual: el diseño industrial (recientemente concedido) y el modelo de utilidad. En el caso de la primera está asociada al diseño de ladrillo como algo innovador y en la segunda a una solicitud del modelo (horno) para la fabricación y procesamiento de estos ladrillos, lo que implica que el FIC generó dos productos y, por ende, dos activos de propiedad intelectual para la universidad.

¿Qué significan estos logros para la Universidad Católica del Maule en materia de investigación?

Es algo muy gratificante. Yo veo que hay áreas en nuestra universidad que tienen mayor potencial para generar innovación tecnológica, que son las áreas que desarrollan más investigación aplicada, por ejemplo, la Facultad de Ciencias de la Ingeniería, lo que para nosotros es súper relevante porque ha habido un mayor interés de los investigadores, lo que va de la mano con un mayor interés por generar patentes.

Nosotros por ejemplo hacemos muchas capacitaciones y cursos dirigidos a los investigadores porque lo que nos interesa es que los resultados de sus investigaciones pueden ser publicados y utilizados para otro tipo de investigaciones,  así como también puedan ser transferidos a la sociedad. Entonces lo que ha sucedido con el FIC Ladrillo es un gran logro porque es la tercera concesión de una patente para la universidad, desde el 2015.

Pero es preciso dejar claro siempre que cuando una tecnología está solicitada, la patente ya está protegida, puesto que la protección no se da cuando se concede, sino que comienza cuando se ingresa la solicitud de patente y es aceptada por INAPI y ya se puede comercializar y transferir.

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