Portadas

“SOMOS PARTE DE LA HISTORIA DE CHILLÁN”

Club de Ñuble

Al entrar al Club de Ñuble se respira la tradición de un lugar emblemático de la sociedad civil chillaneja, y es que, desde su fundación, en 1878, se transformó en un símbolo de un centro cívico y transgeneracional.

Actualmente ubicado en un lugar privilegiado, el Club ha logrado sobreponerse a los efectos de la pandemia y desde este 2022 ha mostrado un nuevo rostro, innovador y con interesantes planes para el futuro.

Primero, conversamos con su presidente, Juan Guillermo Lagos, quien nos contó que el espíritu del Club es ser un lugar abierto a toda la comunidad chillaneja y de Ñuble, en un ambiente acogedor de calidez, para que disfrute cada uno de los servicios que ofrece a través de su actual concesionario en el restaurante, bar comedor, salones, piscina, etc.

¿Cuál es la historia del Club?

Fue fundado el 30 de junio de 1878 siendo el tercer más antiguo de Chile y fue creado en la sociedad chillaneja por algunos ciudadanos que vieron la necesidad de formar un centro cívico donde concurrieran las familias, como un apoyo para la gente que venía del mundo rural y no tenían un punto de reunión, y además por promover una sana convivencia, momentos de camaradería, exponer ideas, debatir la actualidad y contingencia local y nacional.

Inicialmente se ubicó en calle arauco donde está la Catedral de Chillán y luego en 1939 con el terremoto el Club se derrumbó y fue reconstruido en calle constitución en la década de los cuarenta. Cercano al año 1973, debido a la conmoción del país, se vendió esa propiedad y se compró otra en calle 18 de septiembre 224 perteneciente al general Guillermo Blanche, que había sido comandante en jefe del ejército y presidente provisional de Chile en 1932.

 

Es un club social que llama a la reunión de vecinos de la ciudad de Chillán como también promover la camaradería y el entretenimiento de sus socios. 

Hasta principios de los ochenta el Club contaba con servicio de restaurante, pero en esa época los clubes de este tipo en Chile comenzaron a retroceder en su importancia al surgir los negocios de entretenimiento que antes no existían.

En el último tiempo entregamos en arriendo todo lo que tiene que ver con el restaurant, bar comedor, salones, piscina, quincho, etc., manteniendo una relación directa con el arrendatario. Así hemos logrado mantenernos en el tiempo.

¿Cuál es el procedimiento para hacerse socio?

A través de la presentación de otro socio y cancelando una cuota de incorporación. La idea es que sean personas comprometidas con el ideal de compartir y entretenerse. Hoy tenemos 9 socios honorarios y 31 socios.

¿En qué está la renovación del Club?

Actualmente estamos modernizando algunas dependencias en 4 etapas (2 salones del segundo piso, la galería de los presidentes, renovación de baños y restaurar un salón del primer piso) y a partir de septiembre de este 2022 (luego de nuestra Asamblea General) tendremos la incorporación de socias, porque creemos que las mujeres aportan mucho, situación que quedó suspendida luego de la pandemia en 2020.

En la parte social queremos retomar las relaciones del Club con la sociedad civil (Delegación Presidencial, Gobernación, Municipalidad, Bomberos e Instituciones de Fuerzas Armadas: Carabineros, Investigaciones, etc.).

¿Cómo vivieron el tiempo de pandemia?

Fue un periodo muy difícil. Nosotros teníamos un arrendatario y con la pandemia quebró. Entramos en una crisis económica, cerrando el club y entre los socios pagar su mantención con gasto mínimo. Hasta que en diciembre de 2021 lo ofrecimos nuevamente en arriendo ya que comenzaron a bajar las restricciones de la pandemia.

Hoy tenemos un arrendatario que ha ido reencantando a la comunidad, en general profesionales que trabajan en el centro, que concurría al club a almorzar comida casera, así como eventos particulares, de empresas e instituciones y convenios con colegios.

En el segundo piso tenemos 3 salones, que pueden ser utilizados por quienes lo soliciten a través de nuestro arrendatario.

¿Cuáles son las proyecciones a mediano plazo?

A lo que ya estamos avanzando, queremos transformar el segundo piso de nuestro Club como un centro de negocios para reuniones de trabajo, con equipos de proyección y servicio de Internet. Además, gestionar eventos como charlas informativas con temas de interés en diversas áreas: financiera, educacional, agrícola, etc.  

TRADICIÓN Y CALIDAD

Rodrigo González es un emprendedor que tiene una fuerte historia familiar vinculada con la gastronomía chillaneja. “Mi padre tuvo uno de los restaurantes más reconocidos de Sudamérica en Chillán que se llamaba “Mi Quinta”, mi abuela fue la dueña del bar-restaurante “Juanito” y un hermano que actualmente tiene un restaurante en Holanda, por lo tanto, este rubro lo llevo en la sangre de toda la vida”, aseguró Rodrigo, quien lleva 27 años vinculado a este mundo.

Fue así como hizo contacto con los socios del Club, les hizo una propuesta, la cual fue aceptada y se hizo cargo de las dependencias de este tradicional lugar. “Llegamos a fines del año pasado, al principio hicimos muchos arreglos y abrimos las puertas en enero de este año”, dijo, destacando la gran cantidad de salones con que cuenta el Club, tanto en el primer como segundo piso.

“Estamos abiertos a todo público”

Respecto del enfoque que quiere darle a su administración, González indicó que “este es un Club que tiene mucha tradición, por eso quisimos recuperarla en la decoración del lugar, y a través de nuestra atención y calidad en nuestros productos y servicios. Aquí se respira esa historia patrimonial que siempre tuvo el Club, como un punto de encuentro de la comunidad chillaneja. Por eso además quiero resaltar que estamos abiertos a ella, particulares, empresas e instituciones, tanto en el restaurant con comida criolla y típica de nuestra zona (plateada, chupe de guatitas, cazuela, entre otros platos) y un menú-almuerzo diario para todo público, no solo los socios, lo que se suma a la realización de almuerzos y cenas especiales, y eventos de todo tipo (matrimonios, capacitaciones, cumpleaños, charlas, etc.”, subrayó y agregó que el horario de funcionamiento es de 10:00 horas a 24:00 horas de lunes a sábado.

Finalmente, Rodrigo manifestó que el gran objetivo es volver a hacer del Club de Ñuble un centro de reunión para todo Chillán y la Región de Ñuble, en un grato ambiente y con una atención de excelencia.   

Dirección: 18 de septiembre 224, Chillán

Teléfono: (42) 222 2186

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