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Ser autoridad y papá de un recién nacido en tiempos de pandemia

Sebastián Fritzer, periodista y concejal comuna de Pinto

Es concejal desde el año 2016, lo que ha sido todo un desafío para Sebastián, ya que desde un inicio se planteó el camino de ser una autoridad en terreno, cercana a la comunidad y siempre ayudando a encontrar soluciones a las diferentes problemáticas. Hoy, cuando está a pocos meses de terminar su periodo, conversó con NOS Magazine sobre lo que ha sido su gestión, su visión de la situación social y sanitaria que atravesamos como país, sus proyectos y por supuesto su rol de padre.

“Ha sido difícil, ya que el tener que equilibrar el rol de autoridad y el de padre, considerando que tengo dos hijos y uno recién nacido, presenta complicaciones, pero he tenido el respaldo de mi novia y de mi comunidad, lo que ha hecho que mi día a día sea más tranquilo para brindarle el tiempo y la dedicación tanto a mi familia como a mi cargo de concejal de la comuna de Pinto”, cuenta Sebastián al principio de la entrevista.

¿Cómo has vivido este tiempo con la presencia del Covid-19?

Lo he vivido de una forma especial, agotadora en lo personal, ya que fui papá recientemente y como le sucede a todo padre, los primeros meses no se duerme muy bien, pero en este tipo de dificultades que atraviesa el país, uno tiene que ser consecuente y salir a demostrar que quería ser autoridad para algo útil. Así es que ha sido cansador físicamente, pero reconfortante en el sentido de aportar con un granito de arena a la gente que realmente lo está pasando mal. Tengo la percepción que hemos dejado atrás la etapa del miedo por el Covid-19, pero eso no quiere decir que hay que descuidarse, puesto que además estamos con una crisis social y económica tremenda. Eso es lo que está afectando más a la gente de sectores rurales que vive de los trabajos de temporada. En Pinto o se trabaja por la temporada de nieve (que este año no se pudo hacer nada) o por la temporada de fruta en el verano y eso ha generado muchos inconvenientes económicos (no tener qué comer, no contar con ingresos, no poder cancelar los gastos básicos y  no poder salir a trabajar).

¿La pandemia dejó en evidencia las problemáticas expuestas en el estallido social de octubre?

Sin duda, creo que ha corroborado lo que la gente pedía en las calles. Estoy convencido que hay 3 Chiles. Uno representado por la clase política en general  que está totalmente desconectada de nuestra realidad, que no le tomó el peso, por ejemplo, al reclamo por el alza de pasajes del metro en 30 pesos, porque no saben lo que cada peso, ganado con sacrificio, significa para el bolsillo de los chilenos; el segundo es un Chile de ciudad que se “saca la mugre” todos los días, que está muy endeudado y con inestabilidad laboral; y el tercer Chile que es el mundo rural el cual no está sujeto a ningún seguro social que lo proteja (gente sin contrato, sin boleta de honorarios, sin trabajo estable), por lo tanto no tiene acceso a muchas de las ayudas que entrega el Gobierno. Además, está desconectada por no tener computador ni conectividad. Ese es el Chile más escondido puesto que no tiene la posibilidad de salir a las marchas y demostrar su temor y sus preocupaciones.

Ante este escenario, ¿cómo debería comportarse la clase política?

Hay que ir avanzando poco a poco pero con paso seguro. Por ejemplo, el hecho de colocar fin a la reelección es una muy buena medida dado que alguien que lleva más de 20 años en el parlamento o vive de la política se desconectó del mundo real, eso ayudará a que mucha gente que sabe cuánto cuesta el kilo de pan o el pasaje del bus pueda tener más sensibilidad a la hora de elaborar políticas públicas. También espero que la clase política pueda agilizar los proyectos que Chile necesita. Lamentablemente estamos en una contingencia política muy polarizada que provocan que las ideologías muchas veces no permitan el llegar a acuerdos para legislar sobre las materias más urgentes para la ciudadanía. Si no sucede esto, podemos vernos enfrentados a problemas mayores, es cosa de ver lo que pasa en Latinoamérica donde somos expertos en echar abajo las democracias. Espero que eso no ocurra y exista una reacción oportuna.

¿Cómo has sentido la reacción de los vecinos?

La gente en las comunas rurales, como sucede en Pinto, se siente abandonada y ve cierto desorden del aparato público en general que no estaba preparado para enfrentar una crisis, desde lo que es la entrega de canastas de alimentos al registro social de hogares. Siempre cuando la ciudadanía quiere acceder a algún beneficio estatal se da cuenta que a la hora de materializarlo el sistema está muy enredado y eso habla de la desconexión que existe. Es fácil lanzar propuestas pero hay que materializarlas y saber en terreno si la gente va a poder acceder a ellas.

Otro punto importante es la tecnología, por ejemplo, lo que sucede con las clases, en Pinto hay muchos niños y jóvenes que no pueden abrir ni imprimir las guías ni textos que les envían desde sus lugares de estudio, por lo que a través de mi equipo de trabajo lo hicimos y se las fuimos a dejar a muchos de ellos. También estuvieron sin locomoción. Además, muchas pymes han quebrado, lo que ha traído como consecuencia una tremenda angustia para los vecinos.

Espero que tomemos consciencia sobre lo que ha pasado y sepamos que debemos mejorar en todos los aspectos para que esto no se repita el próximo año.

Considerando lo anterior, ¿cómo proyectas las elecciones municipales del próximo año?

El escenario de elecciones se ha enredado bastante. Se han corrido las fechas. En octubre está el plebiscito, en noviembre están programadas las primarias y en abril del 2021 las municipales. En poco tiempo tendremos muchas elecciones ya que se suman los Cores y las presidenciales, por lo que puede generarse poca participación por el agotamiento y desencanto que siente la gente. Personalmente, espero que por fin se vote por la persona más capaz para cada comuna y no por el más simpático, el más entretenido, etc. Hoy se necesita gente capacitada y con vocación.

¿Te repostulas como concejal?

No y por una razón bien simple. El cargo es ingrato administrativamente y respecto de sus facultades. La ley nos dice que podemos fiscalizar al alcalde y funcionarios, aprobar presupuestos y sugerirle ideas al alcalde, pero nada más, lo que la gente en su mayoría desconoce y termina responsabilizando al concejal de algunas cosas que no se cumplen o concretan, lo cual es injusto, ya que en mi caso siempre he realizado las gestiones y desarrollado los proyectos pero la última palabra no pasa por mi voluntad.

¿Cómo evalúas tu gestión?

Contento por cumplir con mi compromiso. Siempre he sido un concejal en terreno y eso la gente lo valora. En este escenario, hasta la fecha, he repartido más de 1.200 mascarillas, canastas de alimentos, impresiones para los niños y jóvenes. Ha sido muy agradable.

Lo ingrato, como señalé, son las facultades del concejal. En resumen, mi experiencia ha sido de dulce y agraz pero con el firme compromiso de actuar como lo dije en campaña, con vocación de servicio hasta el último día de mi periodo que termina en abril del 2021.

¿Hacia dónde te proyectas?

Quiero seguir vinculado al servicio público, está la posibilidad de hacerlo a través de una postulación a ser consejero regional, lo estoy evaluando, pero creo que hablar de candidaturas en tiempos de pandemia es un poco apresurado.

¿Qué mensaje les envías a los habitantes de la comuna de Pinto?

Les digo a todos los vecinos que se traten de informar más y se preocupen por mantenerse conectados al aparato público. Además, quisiera transmitirles palabras de tranquilidad, aun cuando sé que en este tiempo es difícil, pero sin duda es necesaria para tener claridad a la hora de resolver los problemas y seguirse cuidando, ya que eso contribuye a mejorar el escenario actual para una reactivación económica que se necesita.

 

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