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“NUESTRA CIUDAD HA AVANZADO ESTAS ÚLTIMAS DÉCADAS, PERO AÚN PODEMOS MÁS”

Sebastián Godoy Bustos, candidato a alcalde de Quirihue

“Siempre he sido inquieto y bien busquilla”. Una frase notable que Sebastián Godoy Bustos, ingeniero en prevención de riesgos, con una larga y destacada trayectoria, grafica lo que ha sido su vida, vale decir, ser proactivo, no quedarse esperando que las cosas sucedan, sino que tener un espíritu de acción en todo momento. Por tal razón su camino laboral ha sido plantearse desafíos y lograrlos. Pero toda historia tiene un comienzo, y este tiene su primer capítulo en su madre, con profundas raíces quirihuanas y su padre nacido en esta región (Rucapequén), y todos sus hermanos nacidos en Quirihue donde el niño y joven Sebastián forjó su personalidad luchadora, empática y comprometida con su gente. Es por eso que en su segunda postulación al sillón alcaldicio de la comuna, ya está trabajando en los grandes temas que necesitan solución, como infraestructura de primera necesidad, empleo, salud y el reconocimiento para su pueblo. “El estar en terreno y dedicar mi tiempo a escuchar a la comunidad, sin duda que te impulsa a seguir trabajando y tratar de ganar espacios en el ámbito público, con la finalidad de ser la voz y el instrumento que represente de mejor manera a la ciudad y su gente. Espero que la comunidad me dé esa oportunidad de servir y poder construir una nueva etapa para Quirihue”. 

Sebastián recuerda con emoción su infancia. Los eternos partidos de fútbol con sus amigos del barrio, Juanito Pedreros, Eduardo Andrade, Tato Vera… y muchos más, “con quienes hasta nos agarrábamos a piedrazos (ríe)”, el vínculo afectivo que había entre las familias del sector, su amor por Quirihue. “Esos años fueron maravillosos y si tuviera la posibilidad de volver a vivirlos, me encantaría que fuera de la misma manera”, afirma con alegría.

Y es que Quirihue representa no solo una parte de su vida, sino su vida entera. Aun cuando haya estado algunos años, por motivos laborales, fuera de su tierra, la conexión no se cortó nunca, muy por el contrario, se fortaleció ya que a través de su crecimiento como persona y profesional fue descubriendo las potencialidades que su comuna tiene para desarrollarse.

“Somos una familia de mucha pertenencia con nuestras raíces, todo gracias a  mi madre Doris Bustos y mi padre Enrique Godoy. Una familia de sacrificio donde siempre se nos inculcó, a los 5 hermanos (soy el menor), el amor por nuestras tradiciones.

Mi papá fue carabinero y vino desde Rucapequén a trabajar a Quirihue; ahí conoció a mi mamá, hija de Don Bartolomé, oriundo del sector San Juan de Dios y Clementina, su esposa, y se casaron. Ambos formaron una familia bien alegre, unida, muy vinculada a la cultura y el folclor. Además de lo anterior, nos entregaron la disciplina y valores como el respeto, la honestidad y cumplir con la palabra empeñada. Somos muy aclanados y aunque todos mis hermanos viven fuera, nos reunimos periódicamente”, cuenta Sebastián.

¿Qué recuerdos tienes de infancia?

Tengo buenos recuerdos de la niñez, mis padres fueron muy sacrificados por nosotros y eso nos entregó una semilla de amor por Quirihue. Recuerdo cuando jugábamos con mis amigos en la calle Ortiz de Rozas y entre familias éramos muy cercanas.

También se me viene a la mente mi etapa escolar en la escuela E-4 que hoy día es la escuela Nueva América y cuando más tarde nos cambiaron a la escuela de hombres Ignacio Carrera Pinto (hoy escuela Grumete Cortéz). Además, guardo un cariño especial por mi profesor jefe Francisco Ponce, y por el director y subdirector del establecimiento, Carlos Yáñez y Oscar Alarcón quienes son personas destacables a las que admiro mucho, ya que son los arquitectos de los sueños de muchos quirihuanos.

De quinto básico en adelante tuvimos varios profesores para cada ramo, los cuales también eran hombres y mujeres de gran corazón y con un gran compromiso vocacional por entregar conocimientos y valores. Entre ellos, destaco al profesor de música Nelson Medina Muñoz, quien estableció conmigo una relación muy cercana, ya que es un gran folclorista y me motivo en la música, el baile nacional y la guitarra; y el profesor jefe Francisco Torres Concha a quien más de una vez le saqué una ‘canita verde’ por ahí.

La enseñanza media la cursé en el liceo mixto Carlos Montané Castro, al lado de mi casa, donde también hay muchos profesores que llevo en el corazón. Ahí representé al liceo en 4 campeonatos de cueca provinciales, llegando a un regional. Asimismo participaba en actividades deportivas, siempre muy inquieto por hacer cosas e integrar al máximo de personas en todas las actividades.

¿Cómo te proyectabas a futuro?, ¿Tenías claridad respecto de lo que querías estudiar?

Todo se fue dando de manera natural. En mi época liceana siempre fui muy proactivo, inquieto, cercano con la gente. Esto también ayudó a formarme un sentido social para ver la vida.

Respecto de una carrera profesional, mis grandes referentes fueron mis hermanos y mi padre, pero mi madre fue clave en mi decisión final. A fines del año 1999 me motivó a estudiar Prevención de Riesgos. Recuerdo que me acompañó a matricularme y me dijo “hay una carrera nueva que puede tener mucho porvenir. Puedes hacer primero el técnico y después la ingeniería”.  Entonces opté por ella y estudié en Chillán en el Instituto Profesional Diego Portales por la cercanía de Quirihue. Luego emigré a Concepción donde saqué la ingeniería en la misma casa de estudios superiores. Pero nada fue fácil. Mientras estudiaba tuve algunos trabajos para tener recursos y solventar los gastos que uno tiene en esa etapa. Por ejemplo, fui chofer, vendedor, entre otros oficios, pero siempre con mucho agrado y sabiendo que todo lo que estaba sembrando iba a tener sus frutos en el futuro.

Fue además un tiempo de mucho sacrificio familiar. Mi papá se vino a Concepción a trabajar como guardia en un supermercado, lo que finalmente trajo como consecuencia que toda la familia viviera en la ciudad penquista. Ahora valoro y agradezco la entrega incondicional por sus hijos. Ellos fueron los grandes constructores de la vida de cada uno de nosotros.

Cuando tienes tiempo libre, ¿a qué lo destinas?

Lo que me llena el corazón y el alma son mi señora y mis tres hijas. Todo el tiempo que disponga es para disfrutar con la familia. Tengo algunos hobbies como el rodeo, pero sobre todo este año ha sido para estrechar aún más los lazos familiares y compartir con las cuatro mujeres de mi vida.

¿Hay algo especial que compartan juntos?

Sí, la música en general, pero Vicentico en particular. Con él me enamoré de mi señora (tuvimos 11 años de pololeo) cuando nos conocimos en Cobquecura. Mis gustos musicales son variados, desde Frank Sinatra hasta Juan Gabriel, pasando por Queen y Santana, pero Vicentico es especial para nosotros y una de sus canciones es nuestro tema. Nos encanta por la alegría y las energías positivas que transmite.

Siendo un hombre muy vinculado a su familia, ¿Qué valores destacas como esenciales dentro de ella?

Los mismos valores que me inculcaron a mí, el respeto y la humildad, cumplir con la palabra, la lealtad, ser fiel a una causa, ya que son los pilares fundamentales para desarrollarse y desenvolverse en cualquier área. Es el mejor legado que se les puede dejar a los (as) hijos (as).

Mi vida ha sido humilde, de sacrificio, de caminos difíciles de andar como dice Vicentico, por eso he priorizado el respeto en todo momento como un conductor de vida y en la casa eso les inculcamos a nuestras hijas.

LAS ENSEÑANZAS DE MI VIDA LABORAL

Parece que fue ayer cuando Sebastián caminaba en un Concepción lluvioso y frío. Los días anteriores había visto en la televisión una noticia que lo impresionó sobre infraestructura vial, ya que estaba convencido que era uno de los elementos importantes para el progreso de las comunidades (en especial de su querido Quirihue) y paradójicamente se vio frente a la Seremi de Obras Públicas. Entró sin pensarlo a preguntar sobre prácticas y se encontró con una respuesta alentadora. Justo había jubilado el prevencionista de riesgos que había estado por más de 40 años. Fue así como le dieron la oportunidad de hacer su práctica aunque no fue pagada, pero su interés era otro, quería rodearse de gente importante y enfocarse en grandes cosas. “Posteriormente, me recomendaron a empresas que estaban inscritas en el MOP y trabajé en algunas mientras desarrollaba mi tesis para ingeniería. Ya con el título postulé a un concurso público en 2008 y me comunicaron que había sido seleccionado para el cargo de Jefe Provincial de Prevención de Riesgos del Ministerio de Obras Públicas. Más tarde fui nombrado Coordinador de Emergencias de la Región del Biobío y en ese puesto me tocó vivir el terremoto de 2010, lo que me permitió acumular experiencia y conocer a profesionales destacados a nivel nacional. En mayo de ese año llegué a Ñuble para hacerme cargo de la conectividad de puentes y caminos, y en ese tiempo fue cuando me ofrecieron el cargo de Coordinador Técnico en las demoliciones de todos los edificios en la Octava Región. Ahí creamos el término de referencia de todas las licitaciones, la inspección técnica en terreno fue un trabajo increíble, conocí gente de China, Colombia, Canadá, entre otros países, y aprendí todas las metodologías que existían en el mundo para demoler. En 2011 viaje a China y saqué un Diplomado en Catástrofes Naturales, luego hice un par de diplomados en la Universidad del Bío-Bío de Gerencia Pública y actualmente estoy en cursando un MBA. Todo eso me dio una perspectiva amplia de lo que se podía hacer acá y cuando volví me ascendieron como Coordinador Regional de Proyectos del MOP.

En 2015 renuncié al ministerio y dos meses más tarde me ofrecieron de Santiago el cargo de Coordinador de Concesiones de todas las concesionarias en Biobío. Pero tras un periodo, me vine a trabajar en mi propia empresa. Debo reconocer que el MOP fue mi gran universidad tanto a nivel profesional como personal”, manifiesta.

¿Trabajando en el MOP profundizaste tu sentido social?

Así es. Gracias al Ministerio de Obras Públicas pude percibir que era posible estar en grandes proyectos y a la vez respetar la opinión de la comunidad, de hecho, una de las grandes cosas que impulsamos fue la participación ciudadana en los proyectos. La ciudadanía tenía que aportar en la definición de las mejoras porque tenía el conocimiento vivencial, por ejemplo, como sucede con la instalación de una pasarela. Eso me sirvió también para aprender a conjugar mis conocimientos con mis habilidades blandas que me permitieron relacionarme con la comunidad.

LLEGADA A LA POLÍTICA

¿Cuál fue tu primer acercamiento con el mundo político?

En 2007 tuve una propuesta para ir como candidato a concejal por Quirihue, pero cuando salió el concurso público supe que no eran instancias compatibles. Eso me permitió prepararme más, madurar y aprender no solo conocimientos, sino que saber cómo se manejan las autoridades y cómo funciona el aparataje público. 

¿Y cómo llegaste a ser candidato a alcalde hace 4 años?

En abril de 2016 me decidí a ser candidato a  alcalde por Quirihue. Fue una gran experiencia a pesar de no salir electo porque me permitió acercarme a la comunidad y trabajar el tema social. De todas maneras, continué ligado la gente, pero no al trabajo político, ya que por mi trabajo tengo tiempos muy acotados, lo cual trato de administrar de la mejor forma. No obstante soy de centro derecha y milito hace 2 años en la UDI, y es en este contexto que seguiré ayudando de forma anónima a muchas familias quirihuanas, lo cual me enorgullece y me llena el corazón.

Después, siguiendo con mi vocación hacia el servicio público, logré integrar la Cámara Chilena de la Construcción, donde fui Presidente de Infraestructura en Ñuble, pero siempre aprendiendo y adquiriendo más experiencia para saber cómo apoyar a la comunidad. Hoy tengo claro que el apoyo no va en llevar una canasta de alimentos o bonos, la ayuda social es un tema tan importante y responsable que estamos hablando de trabajar seriamente para encontrar las soluciones, en otras palabras, hay que ser un facilitador de herramientas para que la gente avance. Muchas veces la gente no aplaude estas instancias pero para que haya un cambio real, el trabajo social hay que direccionarlo para que las personas logren sacar provecho de estas herramientas y puedan salir gracias a sus esfuerzos, evitando caer en el asistencialismo que a largo plazo agrava aún más los problemas.

Lamentablemente en política hay personas que aunque sean preparadas y educadas no tienen buenas intenciones y se regocijan con la no concreción de los proyectos sociales que pueden liderar otra. Es por eso que la gente que entra al servicio público debe tener buenas intenciones para ayudar a la gente y no hacerlo por los sueldos ni el poder.

¿Qué te motivó para postularte nuevamente?

Cuando vino el estallido social y la pandemia me hizo pensar que se venía complejo el futuro evidenciando las deficiencias que presenta el sistema. Eso fue lo que me motivó querer volver a presentarme como candidato. En marzo me decidí y en septiembre el conglomerado de los partidos de “Chile Vamos”, me dieron su apoyo.

¿Qué necesita Quirihue para los próximos 4 años?

Se necesita acción, no reacción, se necesitan generar acciones directamente relacionadas con el empleo a través de encantar al privado, para que ellos quieran instalarse en Quirihue tratando de mejorar la infraestructura, trabajando hacia un mejor ordenamiento territorial y levantando la economía de esta comuna que es capital provincial. Hay que mirar el horizonte, el futuro.

¿Cuáles son los lineamientos de tu propuesta?

Para mí no existe un programa cerrado, ese ejercicio político que realizan algunos candidatos de presentar un programa de gobierno y cumplirlo a cabalidad sin cambios, creo no es el camino. Todo debe ser modificable y adaptable a los momentos presentes que se vayan viviendo. En este contexto la opinión de la gente tiene un peso relevante y es importante trabajar junto a ellos para ir avanzando paso a paso. Por lo tanto, gran parte de mis días los destino a conversar con las organizaciones sociales, las juntas de vecinos y la comunidad en general, para escuchar y rescatar sus ideas, propuestas y necesidades, e integrarlas a las tres grandes líneas programáticas que tenemos, destacando el sector rural que es el futuro de Chile. Tenemos sectores ricos para la agricultura que debemos apoyar, como El Durazno, Pachagua, entre otros, y darles infraestructura para que puedan salir adelante. Por lo tanto el foco hoy es dotar al sector rural de servicios para que el día de mañana todos aquellos que quieran vivir ahí tengan los servicios para vivir bien y promover proyectos de infraestructura pública y privada que favorezcan las expectativas y proyectos propios de la comunidad.

  • Rescatar y valorar la esencia del quirihuano, persona trabajadora, cercana, y con muchas ganas de crecer, reconocer a su gente, a la artesana, al folclorista, al señor que ha sido zapatero 50 años, a la señora que pertenecen a una familia feriante por más de 100 años, en otras palabras, debemos reconocer lo nuestro, si no somos capaces de abrazarnos y valorarnos por la entrega de las familias de Quirihue a lo largo de la historia, no vamos a poder caminar juntos nunca. Esto debe hacerse más allá de las diferencias políticas.
  • Lo segundo tiene que ver con la infraestructura y el tema de los territorios, con el fin de identificarlo muy bien y ver las problemáticas particulares de cada sector, por ejemplo, las necesidades del sector urbano norte y sur son totalmente diferentes. La idea es ordenar este mapa territorial para poder buscar las soluciones precisas y responder con claridad a los requerimientos de nuestros vecinos (falta de agua, problemas de conectividad, falta de alcantarillado, etc.). No hay que desconocer que somos una ciudad de paso, que debe ser capaz de brindar los servicios necesarios a quienes transitan por nuestra tierra y darles la posibilidad de que visiten nuestra ciudad, incentivando el turismo rural, la historia, el comercio. Para ello es necesario disponer de experiencia y una red de contactos en los ámbitos público, académico y privado. Quiero ver a mi Quirihue como el futuro polo empresarial del Itata, tenemos un tremendo potencial y una ubicación estratégica que hay que saber sacar a flote.
  • El tercer punto es mantener siempre la participación ciudadana en cada uno de los territorios que componen la comuna. De esta forma podemos constantemente estar conectados con la comunidad y atender sus ideas, necesidades y muchos temas más.

Siendo región desde hace 3 años, ¿Qué rol debe tener Quirihue?

El trabajo debe apuntar a dar a conocer la historia de la Provincia del Itata y de su capital que es Quirihue. Nosotros somos una de las provincias más pobres de Chile, por lo tanto hay que visibilizar eso pero paralelamente mostrar nuestros atributos que hoy están escondidos. Esa labor debe ser liderada por el alcalde quien es un verdadero administrador municipal, su gestión debe atraer inversiones públicas y privadas y darle garantías a quienes van a venir a trabajar con nosotros, para que puedan desarrollar industrias, empresas, etc., que brinden oportunidades a todos los habitantes.

En lugar de reclamar y quedarnos solo en la queja, pienso que hay que salir a buscar los recursos, por eso creo que para esta capital provincial, que ha estado en una zona de rezago durante muchos años, el perfil de sus autoridades tiene que ser proactivo, buscar las soluciones en todo Chile o si es necesario salir al extranjero, hacerlo, hay que saber buscarlas, ya que hay puertas en todo el mundo que se pueden abrir. Nadie tiene la llave pero con voluntad y trabajo es fácil encontrarla. Todo se hace de forma estratégica.

¿Qué mensaje le envías a los quirihuanos?

La comunidad de Quirihue tiene la posibilidad de decidir a quién elegir para liderar los destinos del municipio frente a estos grandes temas que se vienen en el futuro. Hoy las campañas no se fundamentan solamente en palabras o ideas, sino que mucho refleja el actuar como persona y como profesional, por eso quiero que la comunidad esté tranquila porque lo que estoy haciendo como candidato, junto a mi equipo de trabajo, es justamente escuchar y trabajar. Nosotros hemos tenido consecuencia en nuestro actuar, desde marzo cuando decidí ser candidato y desde septiembre cuando la coalición me aceptó como candidato. Quiero demostrar que con gestión y voluntad hay cosas que se pueden lograr en corto tiempo y que no es necesario aplazarlas indefinidamente. Soy una persona que cuenta con la proactividad, energía y motivación por ver a la comunidad surgir. He fundamentado mi campaña en sacar temas que están pendientes, además de presentar estos tres pilares los cuales hay que complementar con sus propuestas, sus ideas, ya que la comuna la construimos entre todos, lo importante es demostrar que todo se puede lograr con trabajo como ha sido mi vida, siempre con humildad, respeto y sacrificio.

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