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FIC FRAMBUESA UCM: EL IMPORTANTE VÍNCULO ENTRE EL DESARROLLO PAÍS Y LAS TESIS DE INVESTIGACIÓN

Laboratorio de Investigaciones Tecnológicas en Reconocimiento de Patrones – LITRP UCM

Sin duda que una variable que se ha invisibilizado con tantos temas sociales y políticos en la actualidad es la inversión que como país realizamos en investigación. A pesar de existir el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, el presupuesto anual sigue siendo escaso (0,34% del PIB este 2021) y los recursos que se entregan a los académicos investigadores son limitados para la gran cantidad de temas a desarrollar.

Hoy contamos con profesionales preparados y capacitados, tecnología de última generación e infraestructura, al igual que existe en los países más desarrollados del mundo, pero la diferencia la establecen factores como el presupuesto y el sentido social que encierra cada investigación ¿de qué manera puede impactar un trabajo investigativo en una comunidad para aportarle y ayudarla a desarrollarse?

Una pregunta no menor que abordamos en el siguiente reportaje, desde la perspectiva del FIC Frambuesa UCM, proyecto financiado por el Gobierno Regional del Maule, donde conversamos con diferentes académicos investigadores, quienes nos dieron sus puntos de vista y nos transmitieron su experiencia con estudiantes de postgrado.

Es el caso del Laboratorio de Investigaciones Tecnológicas en Reconocimiento de Patrones UCM, donde se desarrolla el proyecto FIC Frambuesa UCM, dirigido por el Dr. Marco Mora, quien se refirió a la importancia de dotar a las investigaciones de un sentido social de vinculación con el medio. “Yo creo que los grupos de investigación y desarrollo tecnológico deben estar sintonizados con la realidad país y local, lo cual es cada vez más una necesidad. Esto se refleja muy bien en países desarrollados donde la ciencia y la parte productiva están muy unidas, ya que necesitan mantener ciertos estándares de producción vinculados con la inocuidad de lo que se produce para el beneficio de las personas y el medio ambiente. Es por eso que el mercado exige normas de seguridad y las empresas se ven obligadas a desarrollar productos, y como en la empresa no existe una potencialidad en recurso humano de investigación se establecen convenios con universidades”, afirma. Asimismo, el director del LITRP UCM agrega que “en los países desarrollados esta relación es muy notoria porque, en general, la actividad productiva requiere innovaciones para mantenerse en la punta del mercado”, dice.

Ahora si esa realidad la tratamos de observar en Chile, se hace difícil. “Afortunadamente nosotros en el laboratorio hemos logrado hacer eso, unir y vincular la actividad de investigación con los problemas de la región en el área de la agronomía”, sostiene.   

DR. MARCO MORA.

¿Cómo se trabajan ese punto?

Contamos con la potencialidad en materia de profesionales altamente calificados de distintas áreas como ingeniería, economía y matemática, además del apoyo irrestricto de la Universidad Católica del Maule, para llevar a cabo proyectos de innovación tecnológica que tengan el propósito de tener un gran impacto en la comunidad de la Región del Maule.

Como laboratorio es nuestro deber determinar los nichos posibles que son susceptibles de investigar, saliéndonos de nuestra zona de confort. Es preciso salir afuera y leer el ambiente externo, asegura el Dr. Mora.

Por su parte, Claudio Fredes, agrónomo e integrante del Laboratorio, complementa que “en cada una de nuestras investigaciones buscamos ese impacto local y regional a través del trabajo multidisciplinario, es decir, un trabajo que permita la comunicación fluida en el equipo investigador y generar la empatía suficiente entre sus componentes. Es en ese punto cuando una institución y un grupo humano logran dar muestras de madurez, permeando el medio a través de la generación de tecnología y de transferencia, y no quedándose solo en la base de datos de artículos internacionales”, explica el profesional.

SELLO UCM EN INVESTIGACIONES DE POSTGRADO

La universidad dentro de sus definiciones formales es una institución que tiene vocación hacia la Región del Maule, no obstante para que se produzca una vinculación desde la investigación o desde el posgrado, se requiere un proceso más largo, donde se necesita lograr la madurez de los equipos de investigación para obtener el impacto deseado. 

PROFESOR CLAUDIO FREDES.

“Nosotros hemos llevado muchas investigaciones de postgrado que tienen una utilidad grandísima para la industria. Lo importante y nuestra gran satisfacción es que los estudiantes salen bien preparados y además son un aporte al trabajo que realizamos en el laboratorio”, establece el profesor Claudio.

Desde el año 2011, cuando comenzó a trabajar el Laboratorio, tanto el Dr. Marco Mora como el profesor Claudio Fredes empezaron una línea la investigación que tenía que ver con la tecnología y la agricultura. “Entonces debido a que trabajamos en conjunto exploramos problemas que se han convertido en investigaciones financiadas por el Gobierno Regional del Maule. Por ejemplo, tenemos dos proyectos Fondef, uno para el desarrollo de la industria del vino que consistió en la estimación de la madurez fenólica de la uva en función de imágenes de semillas y un segundo proyecto que tiene que ver con la producción de aceite de oliva. Después, abordamos otros proyectos que tiene que ver con desarrollos tecnológicos, como el que estamos desarrollando actualmente (FIC Frambuesa UCM), porque ahí estamos aplicando las tecnologías de software y de inteligencia artificial para el desarrollo de una máquina”, aclara el Dr. Mora.

Claramente, ha sido un trabajo progresivo. Actualmente, cada proyecto de investigación contrata dos estudiantes tesistas y con ellos se hace la investigación, “siempre con el enfoque de “descubrir” problemas que vienen de la realidad, los cuales son sumamente complejos y vienen a suplir una necesidad estructural porque las empresas de ingeniería no tienen la capacidad de hacer los análisis que nosotros podemos hacer y además porque tiene que ver con la puesta en marcha de conocimientos científicos recientes, que generalmente están al día en el posgrado”, complementa el director.

¿Cuáles son los beneficios para ustedes y para los tesistas?

La satisfacción de trabajar con los alumnos es un tema muy importante nosotros que los conocemos desde que entran a la universidad y cuando logran, con los años, desarrollar estos temas salen con competencias que no reciben en el pregrado. De hecho, a los estudiantes se los pelean y por lo mismo no se pueden quedar con nosotros más tiempo, entonces es una satisfacción ver que a los estudiantes los formamos súper bien y vamos viendo sus progresos, destacan ambos académicos.

En el LITRP UCM han pasado aproximadamente 10 estudiantes de postgrado, los que han realizado sus tesis en función de los problemas de la Región del Maule. “Entre los beneficios están el trabajar con temas vinculados con Maule, asimismo nosotros encontramos dentro del laboratorio una vocación, la cual es escasa en el país, que nos distingue a nivel nacional, y que nos ha llevado a ganar proyectos tremendamente competitivos y de gran financiamiento”, aseguran.

TESISTAS EXTRANJEROS   

Otro aspecto fundamental y por el cual el Laboratorio ha obtenido el prestigio que tiene es porque ha tenido estudiantes extranjeros provenientes de Francia, España y Estados Unidos. “Es por ello que en este afán de hacer investigación aplicada con sentido para la sociedad es que hemos ido atravesando fronteras. De hecho, en estos momentos, tenemos una estudiante para doctorado que está haciendo su pasantía con nosotros y todo eso es en función que desde que partimos en 2011, hacemos investigación con sentido”, subrayan.

¿Cómo ha sido esa experiencia?

En los proyectos de agronomía hemos tenido cinco pasantes franceses en el laboratorio, cuatro de Toulouse y uno de Dijón. Yo veo que ellos le dan mucha importancia a la investigación aplicada y está la importancia que los alumnos de pasantías tienen que hacer investigación en laboratorios extranjeros para poder obtener sus grados de pregrado y posgrado. Ahora el nivel del grado de competencias de los estudiantes chilenos y extranjeros los vemos con igualdad en cuanto a capacidades, lo cual corrobora que la formación en Chile es bastante sólida, ahora la diferencia es que los estudiantes extranjeros manejan tres idiomas entonces hay un componente cultural que está mucho más desarrollado en ellos, lo que les da una ventaja, manifestó el Dr. Mora.

¿Cuál es la realidad nacional?

Nosotros somos un laboratorio pequeño que se ha hecho un lugar con un enorme trabajo. En Chile, los laboratorios de la Universidad Católica y la Universidad de Chile son los más connotados, de todas maneras, estos ni siquiera están en los primeros lugares del ranking de producción científica de calidad a nivel mundial. Por eso el monto no es lo relevante, sino la calidad de lo que hacemos. Si nos comparamos con el extranjero estamos muy lejos por los recursos y el nivel de investigación que tienen. Nosotros nunca hemos tenido premios nóbeles en ciencia como en los otros laboratorios del extranjero lo cual es un punto de vista importante porque gracias a la investigación y tecnologización es posible salir de la pobreza, avanzar de una sociedad subdesarrollada a una desarrollada.

La producción de conocimientos debe tener una fluidez respecto de la industria;  esfuerzos se hacen, pero algo pasa que esos esfuerzos no se cristalizan, algo pasa en el sistema productivo chileno que no requiere de innovaciones tecnológicas, lo que hace que muchas de las investigaciones queden en el aspecto teórico y muy pocas pasan a la tecnología aplicada y menos a la transferencia tecnológica. La responsabilidad es de todos los sectores de la sociedad, por eso la educación básica, la educación universitaria y la educación de posgrado tienen deficiencias. Somos un país que recién se abre a la influencia extranjera.

Es la gran deuda como país

Por supuesto, porque el financiamiento para la actividad científica en Chile es muy precario. Eso hace que se distorsione un poco el sistema de investigación en el país porque son muy pocos los recursos que existen y, por lo tanto, los concursos son muy competitivos, lo que no da espacio al surgimiento de grupos pequeños. Eso ejemplifica que el financiamiento no está pensado en la colaboración profunda, sino en la competitividad, entonces en la práctica lo que sucede es que los investigadores de Chile trabajan en núcleos reducidos y es muy poco lo que se transfiere a la sociedad.

“En definitiva, los pocos fondos no estimulan la colaboración, sino la competitividad y eso significa el aislamiento la segmentación de los grupos de investigación. Hay una concepción poco inteligente de cómo se desarrolla el país en función de los desarrollos científicos y tecnológicos”, concluye el profesor Fredes. 

DR. MARCOS CARRASCO-BENAVIDES.

AGRICULTURA DIGITAL

El Dr. Marcos Carrasco-Benavides, ingeniero agrónomo y doctor en Ciencias Agrarias de la Universidad de Talca, es un caso atípico, ya que su área de investigación se ha volcado a las aplicaciones tecnológicas para la agricultura, relacionadas con el manejo del agua, el riego, el efecto del cambio climático, entre otros temas.

“Siempre me ha apasionado la tecnología por eso mi doctorado fue sobre imágenes satelitales para poder determinar cuánta agua pierden los cultivos. De ahí viene mi vínculo entre la computación aplicada y la agricultura, desde el punto de vista del uso de la visión satelital”.

Fue así como el Dr. Carrasco-Benavides ingresó como académico a Escuela de Agronomía en la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Católica del Maule y comenzó a trabajar con el Dr. Marco Mora en diferentes colaboraciones. Asimismo, está trabajando con el Dr. Sigfredo Fuentes que labora en la Universidad de Melbourne, Australia. “Con él me he interiorizado y estoy trabajando el concepto de agricultura digital, que es la mezcla de la agricultura tradicional, la producción veterinaria tradicional con el tratamiento de imágenes y la inteligencia artificial,  entre otros conceptos. En esta área se usan herramientas de ingeniería como el reconocimiento de patrones, machine learning e inteligencia artificial, entre otros”, indica Marcos.

Sin duda que este concepto se abre a un universo aún poco explorado. “Es una conversación entre ambos mundos, la ingeniería y la tecnología. Sin ir más lejos, por ejemplo, hoy día con los súper procesadores como los que tiene Google, a través de  herramientas como Google Earth Engine, se pueden hacer cosas para tender hacia una agricultura más evolucionada”, puntualiza.

EL FUTURO DE LA FORMACIÓN ACADÉMICA

Es por eso que al hablar de la formación de estudiantes, el Dr. Carrasco-Benavides es enfático en señalar que todavía queda mucho por hacer, “se requiere una comunión entre la agronomía y la tecnología, que los estudiantes aprendan a trabajar ambas áreas unidas, familiarizándose con términos como algoritmos, programación, métodos estadísticos e inteligencia artificial. Es un trabajo a largo plazo, pero que va ir ocurriendo paulatinamente, y que permitirá realizar investigaciones, ya sea en pre o posgrado, cuyos productos puedan ser aportes concretos a la sociedad, permitiendo por ejemplo generar procesos productivos sostenibles”, asegura, mientras agrega que la tecnología es una gran herramienta para ayudar en los cultivos, en materias como los problemas de agua, el uso de plaguicidas, prever la aparición de enfermedades, etc. “Lo que sí tengo en claro es que todo también está relacionado con algo cultural y con la influencia de lo que sucede en los países desarrollados en cuanto a trazabilidad y sostenibilidad ambiental”, dice el académico.

De hecho, comparativamente, el Dr. Carrasco-Benavides indica que estamos en un mismo nivel en términos de acceso a la tecnología “y nuestros investigadores tienen las mismas capacidades que los de esos países, pero los problemas que existen en Chile van hacia la inversión en investigación, puesto que tenemos menos del 1% de Producto Interno Bruto (PIB) y eso es un problema que se arrastra desde hace años. A veces se quieren hacer cosas pero hay un puro fondo concursable al que postulan cientos de investigadores. A eso se suma que normalmente los privados son reticentes a invertir en ciencia e investigación porque lo ven como un gasto más que una inversión”, detalla el profesional quien confía en que de todas maneras vamos por buen camino para cambiar este escenario.

DR. FERNANDO CÓRDOVA LEPE.

EL PODER DE LA INVESTIGACIÓN INTERDISCIPLINARIA

Fernando Córdova Lepe, Doctor en Matemáticas de la Universidad de Chile, investigador en la línea de biología-matemática y modelamiento, así como director del Doctorado en Modelamiento Matemático Aplicado de la Universidad Católica del Maule y presidente de la Sociedad Latinoamericana de Biología Matemática, señaló lo importante que es que los estudiantes de postgrado desarrollen proyectos de investigación dentro de un enfoque de por competencias. “En ese sentido, las temáticas de las tesis tienen que estar vinculadas a problemas, desarrollos o ausencias en el contexto productivo nacional de bienes y servicios, sean para el consumo interno o para ser exportarlos; tesis ligadas al conocimiento básico, pero dentro de un trabajo multidisciplinario formando equipos con otros investigadores o profesionales”, aseveró el académico.

Según cuenta el Dr. Córdova, la organización del conocimiento actual debe estar marcada por lo que está sucediendo en los países desarrollados, donde las disciplinas se conectan para trabajar mancomunadamente en pos de los problemas reales, esto es, en forma interdisciplinares. “La organización moderna va justamente hacia los problemas, por eso algunas universidades están reorganizando sus unidades académicas no por disciplinas, sino a través de áreas problemáticas, digamos salud, cambio climático, agua, entre otras. Todo eso con el objetivo que los estudiantes y futuros profesionales estén capacitados y tengan las competencias necesarias para poder enfrentar problemas con el uso del conocimiento propio, dentro de equipos multidisciplinares que den respuesta a estos problemas. En nuestro doctorado, no estamos formando gente que trabaje de manera autónoma, sino de manera conjunta porque los problemas reales son altamente complejos y no lineales. Así, con un pensamiento sistémico y enfoque holístico, se avanza hacia una sociedad más justa y desarrollada en todos sus ámbitos”, explica. 

¿Qué nivel de investigación tenemos en Chile y cómo la proyecta?

En nuestro país contamos con investigadores de calidad y reconocimiento internacional. En general existe investigación en ciencia básica dentro de las disciplinas más clásicas, aunque la investigación aplicada también se realiza, pero queda como investigación aplicable sin llegar a aplicarse, por lo tanto existe una fuerte desconexión entre la investigación básica o interdisciplinar pero aplicable con las problemáticas del país. A este respecto, reconocemos que los procesos formativos lentamente han ido cambiando pero tienen que ir de la mano con una mirada país que permita el financiamiento equilibrado.  

Los desarrollos tecnológicos con intención empresarial o de comercialización son la punta del iceberg de una actividad investigativa que está por detrás como centros de investigación públicos a través de empresas – industrias con preocupación efectiva por la investigación y también con vinculación con las universidades. Pero hay que pasar de los actuales niveles de financiamiento a niveles de varios puntos porcentuales. Hoy estamos lejos de eso, es cosa de ver la diferencia con los países europeos en esta materia. Hay mucho camino por recorrer, por ejemplo, los desarrollos empresariales tienen que tener una mirada de progreso de largo plazo y una base de financiamiento al servicio del país y no asociado a la búsqueda o necesidad de un retorno inmediato que puedan tener algunos grupos de personas o familias inversionistas específicas.

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