Mi otro Yo

Mi otro yo: Valentina Valenzuela, piloto de autos

Valentina Valenzuela Fuentes - Seccion Mi Otro Yo

 

“Me costó entrar en este mundo porque en general es un deporte de hombres, entonces te encuentras con personas que te miran en menos y, por lo mismo, nadie pone fichas por ti”.

“Me costó entrar en este mundo porque en general es un deporte de hombres, entonces te encuentras con personas que te miran en menos y, por lo mismo, nadie pone fichas por ti”. Con la aviadora chilena, Margot Duhalde, se identifica Valentina Valenzuela Fuentes (23), la única piloto regular femenina de la categoría Fiat 600 estándar de Los Ángeles, quien conduce a más de 120 kilómetros por hora la pista vehicular en su “gomita”, su fito rosado, con letras blancas y detalles en color verde. Pertenece al club de automovilismo Calasac y, además de su carrera deportiva, es estudiante de Obstetricia de la Universidad San Sebastián en Concepción. ¿Por qué eliges a Margot Duhalde? “Pienso que Margot es muy admirable porque en los años que comenzó su carrera como piloto de aviones de guerra, cuando solo los hombres se dedicaban al rubro, ella luchó y prosperó. Creo que a Margot nunca le importó los comentarios de los demás y menos la opinión de los hombres, quiso irse en contra de la desigualdad de género, decidió seguir adelante y llegó a participar como piloto en la Segunda Guerra Mundial”. ¿Cómo defines a la aviadora chilena? “Como una persona perseverante porque alcanzó sus sueños pese a todos los cuestionamientos y los tratos diferentes solo por ser mujer. También fue luchadora y empoderada”. ¿Cómo te reflejas en ella? “Me siento muy reflejada en Margot porque se opuso a todo lo que dijo la gente, su sueño era más grande que los comentarios de otros. Respecto a mi experiencia personal, al principio me costó entrar en este mundo porque en general el automovilismo es un deporte de hombres, entonces te encuentras con personas que te miran en menos y, por lo mismo, nadie pone fichas por ti, porque ‘tú eres mujer y cómo vas a estar corriendo autos’, no debería ser así. En este caso, a ella le sucedió lo mismo que me está pasando a mí y aun así fue piloto en la Segunda Guerra Mundial e incluso mejor que muchos hombres”. ¿Cuándo comenzó tu gusto por las tuercas? “Desde 2015 que estoy participando en las carreras de auto porque tenía unos tíos que corrían y cuando pequeña los iba a ver. Entonces, ellos me empezaron a entusiasmar y me decían que yo también podía, por ahí comenzó todo. Me arriesgué pese a la negativa de mi mamá, quien después terminó comprándome el auto. Aunque en 2016 quedé embarazada, por lo que tuve un receso largo retomando las pistas el año pasado, fue mi primer campeonato completo en Los Ángeles”. ¿Qué lecciones en tu vida te ha dejado el mundo del volante? “Principalmente que de los errores siempre se aprende y no hay nada mejor que sufrir las consecuencias de nuestros actos en este deporte, porque de esta manera puedo adquirir nuevas experiencias y sabiduría para volver a enfrentar otra carrera”. ¿Sientes que se hace una diferencia en este deporte por ser mujer? “Este último tiempo se ha incluido un poco más a la mujer, pero pienso que todavía se hace la diferencia. Por ejemplo, en las reuniones de pilotos existen comentarios de hombres como ‘cuidado, hay una mujer’ o antes tenían precaución cuando yo iba manejando en el auto a pesar de que estoy compitiendo a la par con ellos. Sin embargo, me siento súper bien porque represento a tantas niñas que quieren en un futuro correr. Hasta tengo un mini fans club porque sé que se sienten identificadas. Esto es motivación para ellas y eso me alegra mucho”. ¿Cómo te proyectas? “Pretendo subir de categoría en la competencia, para eso debo realizar unas leves modificaciones al motor y a la carrocería. Y también, quién sabe, en un futuro puedo estar presente en el Rally Mobil”. “Margot Duhalde fue la primera mujer piloto de guerra chilena, quien además participó a sus veinte años en la Segunda Guerra Mundial como miembro de las fuerzas francesas.  Duhalde tuvo que luchar en un mundo aéreo donde era poco común ver mujeres”.

Con la aviadora chilena, Margot Duhalde, se identifica Valentina Valenzuela Fuentes (23), la única piloto regular femenina de la categoría Fiat 600 estándar de Los Ángeles, quien conduce a más de 120 kilómetros por hora la pista vehicular en su “gomita”, su fito rosado, con letras blancas y detalles en color verde. Pertenece al club de automovilismo Calasac y, además de su carrera deportiva, es estudiante de Obstetricia de la Universidad San Sebastián en Concepción.

¿Por qué eliges a Margot Duhalde?

“Pienso que Margot es muy admirable porque en los años que comenzó su carrera como piloto de aviones de guerra, cuando solo los hombres se dedicaban al rubro, ella luchó y prosperó. Creo que a Margot nunca le importó los comentarios de los demás y menos la opinión de los hombres, quiso irse en contra de la desigualdad de género, decidió seguir adelante y llegó a participar como piloto en la Segunda Guerra Mundial”.

¿Cómo defines a la aviadora chilena?

“Como una persona perseverante porque alcanzó sus sueños pese a todos los cuestionamientos y los tratos diferentes solo por ser mujer. También fue luchadora y empoderada”.

 ¿Cómo te reflejas en ella?

“Me siento muy reflejada en Margot porque se opuso a todo lo que dijo la gente, su sueño era más grande que los comentarios de otros. Respecto a mi experiencia personal, al principio me costó entrar en este mundo porque en general el automovilismo es un deporte de hombres, entonces te encuentras con personas que te miran en menos y, por lo mismo, nadie pone fichas por ti, porque ‘tú eres mujer y cómo vas a estar corriendo autos’, no debería ser así. En este caso, a ella le sucedió lo mismo que me está pasando a mí y aun así fue piloto en la Segunda Guerra Mundial e incluso mejor que muchos hombres”.

¿Cuándo comenzó tu gusto por las tuercas?

“Desde 2015 que estoy participando en las carreras de auto porque tenía unos tíos que corrían y cuando pequeña los iba a ver. Entonces, ellos me empezaron a entusiasmar y me decían que yo también podía, por ahí comenzó todo. Me arriesgué pese a la negativa de mi mamá, quien después terminó comprándome el auto. Aunque en 2016 quedé embarazada, por lo que tuve un receso largo retomando las pistas el año pasado, fue mi primer campeonato completo en Los Ángeles”.

¿Qué lecciones en tu vida te ha dejado el mundo del volante?

“Principalmente que de los errores siempre se aprende y no hay nada mejor que sufrir las consecuencias de nuestros actos en este deporte, porque de esta manera puedo adquirir nuevas experiencias y sabiduría para volver a enfrentar otra carrera”.

¿Sientes que se hace una diferencia en este deporte por ser mujer?

“Este último tiempo se ha incluido un poco más a la mujer, pero pienso que todavía se hace la diferencia. Por ejemplo, en las reuniones de pilotos existen comentarios de hombres como ‘cuidado, hay una mujer’ o antes tenían precaución cuando yo iba manejando en el auto a pesar de que estoy compitiendo a la par con ellos.

Sin embargo, me siento súper bien porque represento a tantas niñas que quieren en un futuro correr. Hasta tengo un mini fans club porque sé que se sienten identificadas. Esto es motivación para ellas y eso me alegra mucho”.

  ¿Cómo te proyectas?

“Pretendo subir de categoría en la competencia, para eso debo realizar unas leves modificaciones al motor y a la carrocería. Y también, quién sabe, en un futuro puedo estar presente en el Rally Mobil”.

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