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¿Plata o Cariño?

Camila Zarzar Amor Coach Liderazgo - Directora HappyEmotions
Camila Zarzar Amor Coach Liderazgo – Directora HappyEmotions

No es un tema de ahora. Se ha dado siempre. La negligencia parental ha tenido un rol protagónico en la sociedad chilena. Claramente no se puede generalizar, pero es un abuso que se ha mantenido a lo largo de los años y que hoy, en pleno siglo 21, lo continuamos observando.

Hablo del sentido de ser madre o padre, de saber que traer hijos al mundo no solo es un fin en sí mismo, sino el comienzo de una tarea maravillosa como es criarlos y entregarles herramientas para su desarrollo en todo ámbito. Lamentablemente algunas parejas se separan y las principales víctimas son los hijos, quienes sufren la irresponsabilidad de sus progenitores, generando traumas en los niños que determinan a los adultos del mañana.

¿Pensión o prisión?

No es nada nuevo hablar sobre el conflicto que se suscita con respecto a los hijos fuera del matrimonio, separaciones, etc. Como dije, a pesar de los avances, aún hay víctimas que no tienen como defenderse de padres y madres negligentes. Cuando analizamos en profundidad el tema de pensión de alimentos nos damos cuenta del vil comportamiento de algunos seres humanos. Más que una pensión pasa a ser una prisión sin responsables y sin ayuda de parte de la justicia, donde el ego, egoísmo, falta de principios y valores son los protagonistas estrella.

¿Plata o cariño? Esa es la frase de muchos inescrupulosos/as que ven a sus hijos como un problema o una moneda de cambio. Como que el hacerse cargo económicamente de su responsabilidad parental supone la pérdida de su presencia. Muchos de aquellos hombres o mujeres, en su mayoría, dejan hijos en cada relación que tienen actuando de la misma manera, sin remordimientos y con total frialdad.

Libertinaje sin control

El problema se suscita hoy porque todo el mundo quiere pasarlo bien, sin hacerse cargo de la responsabilidad que conlleva una relación sexual. Por tanto, si esa persona no es una persona estable emocionalmente no tendrá ningún tipo de conciencia. Un libertinaje desbocado, dejando así a un ser indefenso a la deriva.

Por ejemplo, personas que son capaces de tener a sus hijos con riesgo vital, no llaman para cumpleaños, navidades, día del niño, eso no tiene otro calificativo que ser violento. Si plata o cariño fuese la consigna estamos frente a una persona maltratadora, que ocupa la violencia psicológica y económica para dañar a sus hijos y hacerlos partícipes de un problema de adultos.

Hijos invisibles

Un padre y una madre que no se hace cargo de sus hijos son unos negligentes que no son capaces de ver. Destruyen la infancia a ese menor de edad. La ausencia de uno de sus padres o de ambos, supone una pérdida emocional para un niño, generando así un vacío y carencia que en su vida adulta va a manifestar. Si a eso le sumamos un agravio económico por parte de los mantenedores estamos en vista y presencia de violencia económica.

Vale decir, un adulto que está generando una relación desigual de poder frente a un menor de edad que no puede defenderse, privándolo de derechos fundamentales que, se supone, están resguardados por ley, pero que muchas veces hasta la propia justicia desconoce.

Hombres y mujeres que por no asumir su responsabilidad son capaces de: Evadir impuestos, tener contratos falsos, cotizaciones previsionales por el mínimo o por un monto muy inferior a lo real, empresas o bienes a nombre de terceros, lavado de dinero y triangulación de dinero de una cuenta a otra, poderes con autorizaciones para operar con rut de terceros, dinero en cuentas secretas para esconder su verdadero patrimonio, madres o padres que utilizan a sus hijos para obtener plata indisponiéndolos con el otro progenitor/a y muchas veces no permitiendo verlos, entre otros aspectos.

Asimismo, las parejas de estas personas muchas veces fomentan el mal actuar de estos padres o madres haciéndose cómplices de actos dolosos que tienen como fin perjudicar a un menor de edad. Engañar a la justicia con información falsa para así evadir el cumplimiento de su responsabilidad parental.

Por otro lado, también hay padres o madres que tienen hijos producto de distintas relaciones y hacen diferencias entre sus hijos, aludiendo el no pago de sus obligaciones por ese hecho, como si ese fuese un pretexto para no cumplir con todos ellos.

También existen quienes pagan cuando se están yendo a la cárcel o bien cuando tienen órdenes de arraigo por no salir del país. Lo hacen por una obligación frente a esas medidas, no por amor, compasión u obligación moral respecto de su responsabilidad.

No existe un análisis respecto del comportamiento y las consecuencias económicas y emocionales que significa dejar un hijo abandonado. Un hijo violentado. Un hijo invisible.

Hoy le debes a una empresa de retail y quedas en el registro de morosos. No pagas la pensión de tus hijos que es una deuda emocional  y no hay registro de aquella violencia. Estas acciones cuando son reiterativas en el tiempo reflejan  una acción dolosa y planificada por parte del abusador/a.

Nueva Ley

Hoy se está planteando una nueva ley de menores que tiene como objeto terminar con este tipo de injusticias y abusos. Cualquier persona que es cómplice de este tipo de acciones dolosas debe ser tratada como cómplice, porque está cometiendo un delito: Perjudicar a un inocente.

La ley debe sancionar a todo aquel que sea cómplice de una acción que atente contra un menor. No podemos aguantar la violencia económica ni el abuso emocional. Un hijo es más que pagar la pensión a fin de mes. Es una responsabilidad para toda la vida. Un compromiso emocional.

¡No necesitamos ni más cómplices ni más víctimas!

Te invito al cambio

Camila Zarzar Amor

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