ColumnaLiderazgo

No se puede hacer justicia, a través de la injusticia

Camila Zarzar Amor. Coach Liderazgo - Directora HappyEmotions
Camila Zarzar Amor. Coach Liderazgo – Directora HappyEmotions

Esa es la premisa con la quiero partir la columna de esta semana.

Hoy hablaré sobre el efecto dominó que puede desencadenar una acción determinada cuando el fin que se persigue es perjudicar.

Una acción pequeña puede provocar un desenlace insospechado.

Una acción negligente puede cambiar la vida a muchos inocentes.

Una acción maliciosa puede provocar destrucción y muerte inclusive para quienes la provocan.

Un espectador indiferente puede ser cómplice de muchas injusticias que tienen como objeto perjudicar a la gente.

Es cosa de observar la realidad y atender a los hechos. Esto se puede aplicar en  todos los ámbitos de nuestra vida.

Es por eso que en mi posición de consultora de liderazgo y profunda observadora, puedo expresar lo siguiente.

Hay muchas personas que destruyen con su actuar y justifican cada una de sus  malas acciones a través de lo que creen justo.

Personas que, de un momento a otro, por no saber controlarse, pueden convertirse en asesinos o bien ser víctimas de otros, exponiendo su vida innecesariamente.

Muchos hipócritas sonrientes que por detrás destruyen a la gente, bajo ninguna explicación que justifique su animadversión.

Otros seres humanos inconscientes que no son responsables de sus acciones y las consecuencias que estas tienen, impactando así la vida de mucha gente.

Personas que han ocupado su frustración, ya sea justificada o injustificada, para causar daño, dolor y muerte.

Espectadores que no detienen el caos, que con su silencio se vuelven  cómplices por acción u omisión, se ven involucrados en un conflicto injustificado.

Personas carentes de valores que han ocupado un juicio o resentimiento personal para difamar o manipular la imagen, o percepción que tienen los demás, sobre una persona u hecho en particular.

Cuando el revanchismo personal y la sed de venganza afloran se busca la manera de expresar ese odio, a través de personas que solidaricen con esa percepción, ya que el odio para que se propague necesita de personas que lo alimenten.

Personas o grupos específicos  que ven tambalear su posición, sintiéndose  opacados y/o amenazados por los hechos, exacerbando así una profunda inseguridad personal,  buscando anular a quienes no están con ellos ni contra ellos. Sino que prefieren abstenerse fuera del juego por convicción personal.

Personas que se ven excluidas o condenadas  cuando destacan por mérito y/o esfuerzo, develando así la falta de mérito de los demás para estar en dicha posición. O bien por favoritismos, amiguismos, coquetismos y simpatiquismos.

Hay tantos tipos de malas prácticas que logro observar en la conducta de los seres humanos, que hemos normalizado sin entender el perjuicio que pueden causar dichas acciones u expresiones en los demás, causando con ello un gran efecto dominó.

Podemos afectar la autoestima de las personas, imagen pública, carreras y  vida personal, contribuyendo de manera directa o indirecta en perjudicarlas cuando la animosidad toma protagonismo.

Personas que excluyen a quienes no les agradan, o siguen sus órdenes, o bien a su círculo de influencia.

Cuando se sienten afectados en sus intereses particulares por otros viéndolos como  competencia, o simplemente por tendencia. Individuos que exigen criterio y justicia personal, pero que no son justos y responsables en abstenerse cuando se persigue difamar o afectar  a una persona que no está para defenderse y exponer su verdad.

Se juzga a través de un hecho puntual u experiencia particular que está sesgada de acuerdo a la experiencia de quien busca desacreditar. Esa es la  intención de quién expresa dicho comentario.

La solidaridad mal entendida es un acto de injusticia que replica la odiosidad, antipatía y discriminación hacia quien no puede defenderse de quienes lastiman.

Hacen causa común de aquello que no conocen, no participaron o bien no les compete. Emiten juicios hacia terceros sin ser conocedores ni protagonistas  de los hechos.

Replican un mal actuar o juicios equívocos respecto de un hecho o persona en particular, sin manejar la información de primera fuente o ser protagonista de aquella experiencia para poder hablar con propiedad.

Amparar y propagar la injusticia es convertirse en cómplices de personas que van por la vida queriendo a otros perjudicar.

Negligentes respecto de sus palabras y acciones hacia sí mismos y los demás. Propagan el caos por donde van.

Con baja tolerancia a la frustración cuando las cosas no salen conforme a sus  propósitos y no pueden controlar a los que piensan distinto de ellos. Esa es la tendencia que se replica una y otra vez y que todos lo podemos observar en distintos escenarios de nuestra vida. Muchos actúan igual.

Actuar o callar por conveniencia, negligencia u omisión puede traer consigo enormes consecuencias, tanto a nivel personal como hacia quienes no conocemos.

Si solidarizamos con una mala causa, nunca sabremos cuál es el desenlace que aquello puede tomar.

Es por eso que hay que ser sobrios e  inteligentes cuando escuchamos a otros querer difamar o perjudicar a alguien que no está para defenderse. O solidarizar con una causa a través del caos…

Mucho daño se puede provocar. Afectar a muchos inocentes, pagando justos por pecadores el mal actuar de gente inescrupulosa en post de defender su verdad.

La verdad aflora por sí sola… No necesita representantes… Espera el momento preciso y la hora.

No solidarizar con la versión u experiencia de una persona respecto de algo o alguien en particular, sin conocer ambas versiones de un hecho. Esa es la consigna para vivir en paz.

Quien pretende excluir o perjudicar a otros solidarizando con un mal actuar, está siendo cómplice de una persona inescrupulosa que tiene como finalidad manipular la verdad con el objeto de dañar a un tercero, en post de su verdad o su sed de justicia personal, ya sea por una mala experiencia, negligencia, ignorancia o  plena conciencia respecto de sus palabras y/o acciones.

He querido visibilizar todas las malas prácticas que son propias del ser humano cuando el fin es causar perjuicio a los demás.

Algo que puede partir siendo ínfimo e inofensivo puede convertirse en un gran caos atendiendo al efecto dominó. Impactando o destruyendo la vida de muchos inocentes. Todo por tu actuar negligente.

No pretendas que otros solidaricen con tus causas…

Eres adulto y puedes hacerte parte de tu propia historia. No necesitas representantes.

Tampoco buscar justicia a través de la injusticia.

Eso no llega a ninguna parte.

Te invito al cambio

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