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La hormiga atómica

Camila Zarzar Amor. Coach Liderazgo - Directora HappyEmotions
Camila Zarzar Amor. Coach Liderazgo – Directora HappyEmotions

Desde tiempos remotos el ser humano se ha obsesionado con el poder. Lo ha buscado de manera desesperada. Inclusive en los lugares más insospechados. 

Lo ha perseguido tanto, que ha estado dispuesto a todo con tal de obtenerlo.

Erróneamente las personas han creído que a través de la obtención del poder serían más grandes, poderosos, majestuosos.

Se le ha atribuido poder a las especies más grandes y exóticas. O bien a las más audaces o venenosas. Leones, dragones, elefantes, zorros y serpientes.

La búsqueda desesperada de poder ha convertido al ser humano en un ser poco humano. Ha aflorado en nosotros lo peor de nuestro ser que ha quedado de manifiesto en cada una de nuestras acciones y decisiones  y cómo estas han afectado vidas.

Se ha perseguido un falso poder que ha quedado sin legitimidad cuando se devela la verdad.

Cualquier persona que ostenta una posición de poder que actúa mal, pierde peso, respeto, credibilidad y honor. Es decir, su propia gente le quita el respaldo que requiere para dirigir o gobernar. Puede seguir ostentando un cargo o posición de poder, más no ser poderoso. No tendrá respeto, admiración o lealtad. No tendrá el poder suficiente que se requiere para gobernar.

El poder que muchas personas han perseguido de manera obsesiva y desmedida nunca se ha encontrado en un determinado cargo, investidura, título, o bien económico.

Ese poder es superficial y temporal mientras las personas puedan sacar ventaja de aquella oportunidad.

El verdadero poder se encuentra en el interior de nuestro ser. En nuestro carácter, firmeza, posición, valores, principios y convicciones.

El verdadero poder se encuentra en el valor de nuestra palabra, en nuestra credibilidad, en cada una de nuestras acciones diarias. En nuestra confianza.

En la pureza de nuestras emociones y sentimientos. En nuestra honestidad.

En la determinación frente a situaciones de crisis. En nuestro carácter.

En la seguridad y el cuidado que brindamos a las personas que están bajo nuestra responsabilidad. En nuestra lealtad.

En la capacidad de reconocer nuestras zonas erróneas y vulnerabilidad. En nuestra humildad.

Existen muchos poderosos pequeños como también pequeños grandiosos. El poder está en nuestro interior. En lo que me define como ser humano.

El poder debe ser legitimado. Si no existe legitimidad pierde peso y trascendencia.

En el mundo de hoy hemos visto casos donde grandes líderes han perdido su poder. El pueblo, asociados, o sus propios colaboradores se los han quitado. Sus pares lo han abandonado. El mundo entero los ha sancionado.

Pueden seguir ostentando un cargo, mas no tienen legitimidad.

El verdadero poder no está en la estatura, no está en el cargo, ni en los títulos. El verdadero poder está dentro de ti.

No importa que tan pequeño seas. Si confías en ti y trabajas arduamente por ser mejor, lograrás triunfar. Tu credibilidad te dará la posición que pretendes alcanzar.

El mayor activo que tienes se llama, credibilidad, firmeza, carácter, determinación, honorabilidad, consecuencia y humildad.

Existen muchos grandes pequeños……. muchos pequeños grandiosos.

Te invito al cambio

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