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La hija perdida de Sócrates

Camila Zarzar Amor. Coach Liderazgo - Directora HappyEmotions
Camila Zarzar Amor. Coach Liderazgo – Directora HappyEmotions

“No me defenderé ni por un minuto de lo que muchos injustos han hecho conmigo toda una vida», Sócrates.

No me defenderé de la injusticia. Ni de lo que muchos negligentes han hecho conmigo durante toda una vida.

No me defenderé del  juicio del ignorante o la animadversión de la persona que busca conmigo vengarse.

No me defenderé del odio ni de la muerte.

Solo a Dios confiaré mi suerte.

No me defenderé de la podredumbre que alberga en los corazones de  tanta gente.

No me defenderé de cosas que no me pertenecen, ni emitiré palabra alguna por cambiar el presente.

No buscaré curar la ceguera del ciego,

Abrir el corazón de quien no tiene,

Devolverle el alma a los desalmados,

Sacarles el veneno a las serpientes.

No deseo mostrar mi verdad con el corazón en la mano.

No me defenderé ni perderé el  tiempo en explicar quién soy.

Lo que soy, soy.

Lo que no soy, no soy.

Acúsenme por ser quien soy.

Emitan juicios equívocos sobre mí por ser quien no soy.

Si aquello expiará el odio que otros albergan en sus almas,

Que divulguen palabras impropias sobre mí, a ver si con ello la paz les devuelve la calma.

Que la mentira se robe la verdad y con ello condenen sus almas.

Que inventen cuentos sobre mi autoría,

Puesto que les gustaría tener la posibilidad de tener el privilegio de ser quien soy, siquiera un solo día.

Si alboroto demonios o desato pasiones encendiendo corazones fríos, condéname.

Si expongo carencias y como estas a inocentes afectan, condéname.

Si devuelvo la  pasión y te robo el corazón, condéname.

Si te desquicio a veces con mi locura y te robo la razón, condéname.

Si con mis palabras, remezco tu conciencia o te muestro la miseria humana que muchos no demuestran, condéname.

Por robarle una carcajada al mudo y mostrarle otra inteligencia al letrado, condéname.

Por mostrarle al mundo qué tan poco valor tiene un ignorante ilustrado que otros han vanagloriado, condéname.

Por refregarle la pobreza a los supremos, condéname.

Si con humildad  y simpleza me he ganado el cariño y respeto que ellos nunca tuvieron, condéname.

Por juntar piedras y construir castillos, condéname.

Que me condenen por ser quien soy.

No me defenderé del odio.

No me defenderé de la miseria humana.

No me convertiré en una más de lo que ya hay.

No pagaré la injusticia ejercida sobre mí, propagando más injusticia.

No curaré mi dolor ahondando el dolor de otros.

No me convertiré en lo que detesto.

No me convertiré en quienes me hirieron.

No me defenderé ni por un minuto, de lo que muchos injustos han hecho conmigo durante toda mi vida.

No me defenderé donde la  impunidad cobra tribuna.

No me defenderé del dolor ni de la muerte.

Soy quien soy.

Solo en Dios confío mi suerte.

 

Te invito al cambio

Camila Zarzar Amor

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