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Al que da y quita le sale una jorobita

Camila Zarzar Amor  Coach de Liderazgo, Emprendimiento y Felicidad
Camila Zarzar Amor – Coach de Liderazgo, Emprendimiento y Felicidad

Hay muchas formas de ser esclavos…. Una de esas formas es resignarnos a ser abusados por necesidad.

Muchas personas querrán en algún momento de tu vida, abusar de tu desventaja, vulnerabilidad, poca capacidad de decisión, falta de conocimiento, y/o necesidad. Porque a partir de tu desventaja ellos lucran, o bien someten manteniendo el control de una situación. Jugando con las expectativas, o necesidades de otros.

Hay muchas maneras de controlar a las personas. Una de ellas  es a través del poder económico. Siempre dominará la negociación el más fuerte. Pondrá sus términos, precio y plazo, según conveniencia. La otra parte solo podrá estimar si le es conveniente lo que se propone y si acepta las condiciones.

Al ser el más débil, muchas veces, debe aceptar malos acuerdos con tal de sobrevivir. Por tanto esa desigualdad el controlador la sabe y la ocupa a su favor para llevar a cabo su  negociación. La falta de ética siempre ha imperado en esas personas que lo único que quieren es lucrar a cualquier precio. Así sea a través del sacrificio, sometimiento y/o explotación.

Hemos visto como países buscan someter a otros por medio de este tipo de prácticas, ocupando el temor, o la coacción para sacar ventaja de aquello. El lema es…. O sigues mis reglas, criterios y condiciones o bien te perjudico. Estás conmigo y te sometes o te destruyo.

Eso está lejos de ser una negociación. Eso es una amenaza disfrazada de negociación. Todos hemos sido espectadores de aquello, y nadie hace nada concreto para detener este tipo de prácticas que han dejado muchas víctimas en el camino y naciones completas sumidas en la miseria y dolor.

El silencio, a veces es oportuno, en otros casos, conveniente, y en los más frecuentes, negligente. El silencio nos ha hecho cómplices de muchos actos inmorales que personas, grupos económicos y Estados han realizado para perjudicar al más débil.

Porque pareciera ser que para ganar tengo que destruir…. Competir limpiamente o llegar a acuerdos donde impere la justicia y equidad para ambas partes no es lo que persigue el abusador. El lucro carroñero no empatiza con las personas, mucho menos con las naciones. Se persiguen simplemente billetes o poder, aunque aquello esté teñido de sangre, dolor y lágrimas.

Esto mismo pasa en el ámbito privado. Domina la relación quien es menos dependiente que la contraparte. Pone sus reglas, términos y condiciones.

Si el necesitado emocionalmente no acepta las condiciones de su abusador, lo espera la humillación, desprecio y la indiferencia.

Si en aquella relación desigual el necesitado depende económicamente de la contraparte, esta se sentirá con el poder suficiente para controlar al otro.

El día que aquella persona desobedezca sus órdenes, adiós beneficios y quedará en la indefensión absoluta como medida de corrección por la insubordinación.

Te doy todo mientras acatas mis órdenes, sigues mi juego, mis reglas… Cuando te vuelvas rebelde te corto todo tipo de ayuda, beneficio y derechos.

Muchos hombres y mujeres hacen esto con sus familias, esposas e hijos… A muchas personas les gusta dar y volverse indispensables para así volver dependientes a los demás y controlar su voluntad. No saben dar, si no es a través de algo material.

Luego, cuando se enojan, enrostran a la contraparte con punto, detalle y coma todo lo que han hecho por ella… Juegan con la autoridad a través de la necesidad, dependencia e indefensión de otros.

Dar y quitar, no es ayuda… Es control, dominación, sometimiento, violencia emocional y económica. No sigamos disfrazando la verdad, ni callando nunca más… Detrás de cada una de estas acciones… Hay muchísimo dolor…

Muchos heridos en el camino que no han podido defenderse. Se han vuelto esclavos por necesidad o por temor.

Todos podemos cambiar la historia

Te invito al cambio.

Camila Zarzar Amor

Coach de Liderazgo, Emprendimiento y Felicidad

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