Entrevista

Nayalet Mansilla Donoso, Fiscal Regional de Ñuble

Nayalet Mansilla Donoso, Fiscal Regional de Ñuble
Nayalet Mansilla Donoso, Fiscal Regional de Ñuble

“Me considero una persona sincera, honesta y muy profesional”

El 6 de agosto fue un día importante para las fiscalías del país, pero aún más para Nayalet Mansilla Donoso, quien asumió el cargo de Fiscal Regional de Ñuble tras una destacada trayectoria que comenzó cuando decidió cambiarse de la carrera de Ingeniería Comercial a Derecho, en la Universidad de Talca.

Pese a que tiene una agenda llena de actividades, reuniones e investigaciones, la primera fiscal de Ñuble nos recibió amorosamente en el nuevo edificio de la Fiscalía Regional, ubicado en Independencia 124, Chillán.

Fue así como, a las 10:30 horas iniciamos la entrevista, abarcando temas sobre su vida en Talca, sus estudios, experiencia laboral, preferencias y metas por cumplir, mientras ambas disfrutábamos de una taza de café y galletas para amenizar la conversación.

¿Cómo se define?

Me considero una persona sincera, honesta y muy profesional, con hartos lazos hacia la familia, lo que emprendo profesionalmente me gusta hacerlo bien, ojalá ser la mejor en lo que hago y he tenido esa mentalidad desde que era estudiante. Siempre me gusta trabajar, no me gustan las cosas a medias, si hay algo que me molesta es cuando alguien hace las cosas más o menos o solo por cumplir.

¿Quiénes componen su familia?

Soy hija única del matrimonio de mis padres. Mi madre falleció hace varios años y mi papá vive en Santiago. Él trabaja todavía a pesar de su edad, es historiador y escritor, ha publicado algunos libros. Pero también mantiene su trabajo como dibujante proyectista. En cuanto a mí, soy casada y tengo dos hijos chiquititos.

¿Dónde desarrolló sus estudios?

Estudié en el Colegio María Auxiliadora, fui niña de las monjas, una buena experiencia en general, conocí amigas y todavía nos juntamos. Luego, entré a estudiar Ingeniería Comercial en la Universidad de Talca, pero cuando llevaba tres semestres me enteré de que se abría Derecho, así que me salí de la carrera, me preparé un semestre para dar la prueba de nuevo e ingresé a Derecho.

¿Por qué el cambio?

Porque en Ingeniería Comercial hay ramos que son relacionados con Derecho y me di cuenta que me gustaba más el área humanista, a pesar que en el colegio estaba en el matemático. Cuando ingresé en 1992 a Derecho, sentí que estaba en mi mundo, me sentía cómoda y había encontrado mi vocación.

¿Y cómo recuerda Talca?

La universidad (ríe), es que la universidad es súper linda, tiene un parque muy bonito. Chillán se parece mucho a Talca en el clima, el calor en el verano y el frío del invierno. Lo que más recuerdo de mi época veraniega de Talca, por ejemplo, eran los helados de “El Rey” (ríe) que estaban en la plaza, también ir al cine con los compañeros, los domingos visitar el Río Claro y también el cerro La Virgen.

¿Intenta volver y hacer lo mismo?

Sí, con mis hijos. Me gusta harto viajar, entonces vamos a Talca con los niños y hacemos paseos familiares.

VOCACIÓN POR LA ABOGACÍA

Nayalet Mansilla Donoso, Fiscal Regional de ÑubleEgresó de la Universidad de Talca y comenzó a trabajar como procuradora por tres años en un estudio jurídico en la capital de la Región de Maule. En 2001, entró al Centro de Atención Integral a Víctimas de Delitos Violentos, dependiente de la Corporación de Asistencia Judicial en Talca, donde descubrió su interés por trabajar en la Fiscalía: “Me di cuenta que eso me gustaba por el trabajo con las víctimas, de ir a juicios, de poder defenderlos”, señala.

Fue así como, en 2003, ingresó al Ministerio Público como Fiscal Adjunto de la Fiscalía Local de Concepción. Durante esos años, ejerció la especialidad en delitos económicos y de violencia intrafamiliar, así como también fue Fiscal Jefe de las Fiscalías Locales de Rengo y Graneros. Para complementar toda su experiencia, la Fiscal realizó el Magíster en Derecho Penal de la Universidad de Chile, Magíster en Derecho de la Universidad de Concepción y un Diplomado en Coaching y Cambio Organizacional de la Universidad de Chile.

¿Por qué decidió ingresar al Ministerio Público?

Cuando entré al Centro de Atención Integral a Víctimas de Delitos Violentos me tocó trabajar como querellante y ahí me enamoré del Derecho Penal, por un tema de trabajar principalmente con las víctimas, es decir, las personas que están más afectadas en el sistema porque sufrieron un trauma, independiente si el delito es grave o pequeño, pero la persona siempre quedará con la sensación de inseguridad. Por lo tanto, pensé que si a mí me gustaba eso, entonces también podía ser fiscal, hacerlo desde la vereda del persecutor, del que investiga los delitos y acusa, ahí fue cuando decidí postular.

Respecto a su especialidad de violencia intrafamiliar, ¿cuál caso le ha generado mayor conmoción?

Recuerdo un caso en Rancagua, se trataba de un femicidio donde el marido de la mujer, la estaba esperando en el antejardín de su casa pensando que ella lo estaba “engañando”, pese a que se encontraban separados. Ese día de invierno estaban en la casa sus hijos de 13 y 15 años aproximadamente, eran las 19:00 horas y la mujer, que había ido a visitar a su madre, regresa a su casa, llega y el sujeto la mató, sus hijos escucharon todo desde el interior. Eso fue terrible, lo primero que hice fue entrevistar a los niños y realmente fue terrible. Finalmente, terminaron condenando al hombre a 20 años.

¿Cómo separa lo profesional de lo humano?

Es complejo. Me acuerdo que hace dos años, cuando estaba en Graneros, hubo un femicidio y parricidio, es decir, el hombre mató al hijo y a la mujer, quien estaba embarazada. El hijo de 14 años se involucró en el ataque por defender a su mamá, el sujeto lo mató y cuando ella trató de defender al niño, él también la mató. Eso ocurrió el día antes del Día de la Madre y volví a mi casa muy afectada, “bajoneada”, mis hijos me estaban esperando con regalos. Es difícil disociarse de las cosas que uno ve, pero lo que nos sirve a los fiscales y a mí en particular es que me empodera para hacer justicia, pienso que esto no puede quedar así, hay que investigar bien, llevar esta causa y convencer a los jueces que esta es la pena que se debe dar.

¿Cuál es su opinión respecto a la justicia del país en términos de violencia intrafamiliar?

Yo creo que hemos avanzado. Recuerdo que cuando ingresé en 2003 los delitos de violencia intrafamiliar no eran considerados de violencia intrafamiliar, eran delitos comunes, no había órdenes de alejamiento ni medidas de protección. Hemos avanzado como país entendiendo que es un delito especial, que merece que haya una sanción especial y que tenga un tratamiento distinto, porque un delito de violencia intrafamiliar no es con un desconocido, sino que ocurre al interior de la familia y está asociado al consumo de alcohol, drogas, donde hay niños o adolescentes involucrados, también pobreza en muchos hogares, entonces hay una serie de fenómenos que se mezclan. Creo que nos falta mucho, pero hemos avanzado.

LA PRIMERA FISCAL REGIONAL

El 6 de agosto de 2018, Nayalet Mansilla llegó a la Fiscalía Regional de Ñuble, convirtiéndose en la primera fiscal de esta región y una de las cuatro fiscales regionales mujeres del país.

¿Qué significa para usted asumir el cargo de Fiscal Regional?

Nayalet Mansilla Donoso, Fiscal Regional de ÑubleEs súper importante. Yo nunca entré a la Fiscalía pensando en ser Fiscal Regional, es algo que se fue dando con el tiempo y tiene que ver con haber cumplido una etapa. Yo ya llevo 15 años como fiscal, entonces pensé que era algo que podía ser. Ahora, ¿por qué Ñuble? Primero, porque como yo había estado en la Región del Biobío, conocía la realidad y podía aportar con mi experiencia. Segundo, porque me gustaba harto esa sensación de decir “yo soy mujer y voy compitiendo por el cargo con varones”, era interesante ese juego, del cual también las mujeres debemos posicionarnos en cargos de jerarquía. Aquí veo que hay gente muy buena, profesionales de años, gente muy comprometida y ha sido un desafío muy bonito.

Usted es una de las cuatro mujeres fiscales regionales en el país, ¿eso la enorgullece?

Sí, yo celebro harto a nuestro Fiscal Nacional que también esté en esa cruzada de ir incorporando mujeres a los cargos. Eso sí, no me gusta el tema de incorporar porque son mujeres, sino porque realmente son mujeres que tienen las capacidades, son potentes y que antes, quizás, no se atrevían a postular o si es que lo hacían no eran tomadas en consideración. Ahora hay un cambio de mentalidad y eso es importante.

¿Cuál es el panorama que se encontró en la región cuando asumió el cargo?

Estaban las cinco fiscalías locales con su fiscal en jefe. En general bien, me encontré con un lugar muy bueno para trabajar, hay harta tierra fértil donde sembrar. Mi equipo y yo traemos hartas ideas nuevas de cómo vamos a trabajar los delitos en la región, nos preocupa el tema de violencia intrafamiliar, abigeato (sustracción de ganado), incendios forestales, la alta tasa de archivos que tenemos en delitos contra la propiedad que debemos mejorar.

Obviamente el trabajo no es solo del Ministerio Público, también de las policías, por lo tanto, tenemos que ser un puente con la PDI y Carabineros, afortunadamente hemos tenido una buena relación con ellos. Yo creo que siempre donde uno llega todo es mejorable, pero en general me encontré con un buen equipo, un buen lugar para trabajar.

¿Cuáles son las principales tareas?

Primero, queremos mejorar en varias áreas donde siento que todavía estamos un poco bajos, por ejemplo, el tema de mejorar la calidad de la sentencia. Para eso, implementé como política una revisión a través de la Unidad de Asesoría Jurídica de todas las sentencias absolutorias para poder detectar dónde estamos fallando, qué mejorar en cuanto a los procedimientos en las investigaciones a fin de obtener mejores resultados y lograr convencer a los jueces.

Y en segundo lugar, poner acento en algunas áreas donde los delitos han aumentado: el robo en lugar habitado, el microtráfico de drogas que ha tenido un aumento, el abigeato, los incendios forestales y la violencia intrafamiliar. Entonces, tendremos mesas de trabajo con las policías y todos, con el objetivo de poder trabajar de forma mucho más eficiente esos delitos.

PASATIEMPOS, LEGADO Y SUEÑOS

Sin duda es un trabajo demandante. En ese sentido, ¿cuáles son sus pasatiempos?

El tiempo que tengo libre lo comparto con mis hijos, ese es mi pasatiempo, salimos a andar en bicicleta, jugamos juegos de mesas y también, con mi esposo, nos gusta salir, somos bien viajeros, entonces como Ñuble y Biobío ofrecen hartos lugares de esparcimiento a la naturaleza, salimos harto, me gusta eso, soy bien “paseandera” (ríe).

¿Tiene algún lugar favorito?

En general, no tengo un lugar favorito. Me gusta harto ir a Pucón, he ido hace 20 años aproximadamente, es un lugar que ofrece la naturaleza y hartos lugares para comer. Otros pasatiempos míos son la lectura y ver series.

¿Algún género de lectura favorito?

Me gustan las novelas históricas. No leo mucha novela de ficción, sino que más bien leo libros históricos, que tengan esa narrativa-crónica histórica, pero no tengo libro favorito.

Entre sus virtudes y defectos, ¿cuáles se encuentran?

De los defectos, creo que siempre estoy con la cabeza puesta en el trabajo, a veces, me gustaría dejarlo un poco, incluso en ocasiones llegó acá y digo “estuve pensando…”, porque siempre estoy pensando en algo para hacer, entonces me gustaría desconectarme más. En cuanto a mis virtudes, creo que soy bien cercana con las personas y eso tiene que ver en que soy honesta, soy igual en todas partes y bien directa, pero sin ofender, sino que cuando quiero decir algo a alguien se lo digo con buenas palabras.

¿Admira a alguien?

A mis papás, tengo harto de los dos. Mi mamá porque era chispeante, divertida, tenía buena llegada con la gente, de hecho, en mi familia le decíamos monedita de oro, porque donde la ponían caía bien (ríe). Y de mi papá tengo esa cosa más intelectual, mi papá es buen lector y puede contarme por horas datos de historia, de él heredé el amor por la cultura, por aprender. Yo creo que soy bien parecida a él en ese aspecto, y de mi mamá, que era súper querendona de los niños y yo soy igual.

¿Cuál es el legado que le gustaría dejar a sus hijos?

Lo que espero es que mis hijos sean profesionales y sean felices. No tengo una aspiración o que ellos sigan la profesión de la mamá o del papá, que ellos sean lo que quieran ser pero que lo hagan bien, esforzarse para tratar de ser los mejores.

¿Cuál cree que es la mayor injusticia?

Yo creo que la mayor injusticia es la desigualdad de oportunidades. En la medida que todos tengan las mismas oportunidades, creo que existirá una mejor sociedad.

Finalmente, ¿alguna meta por cumplir?

Mi meta por cumplir es que en ocho años más, cuando yo termine mi cargo de Fiscal Regional, haber cumplido con lo todo lo que yo quiero para la Fiscalía, ojalá ser la mejor Fiscalía de Chile.

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