Entrevista

Francisca Guzmán Buchón, abogada

La búsqueda del éxito entre la maternidad y el desarrollo profesional

Francisca Guzmán Buchón, abogadaEstructurada y de objetivos claros, así se define esta abogada angelina, quien, a sus 34 años, está empeñada en sacar adelante sus dos principales proyectos de vida: la familia y la oficina. En el camino, ha descubierto que no es fácil, pero tampoco imposible.

La ex concejala por Los Ángeles es la segunda de tres hijos, del matrimonio compuesto por Lorena Buchón y Jorge Guzmán, ambos médicos veterinarios. Su madre es boliviana, cuenta que llegó a estudiar a Chile, instancia en la que conoció a su padre y se quedó definitivamente. Se establecieron en el campo, camino a Cerro Colorado, lugar donde pasó su niñez y adolescencia.

No ha sido fácil desmarcarse de la imagen de su padre, reconocido agricultor y dirigente gremial, sin embargo, ella tomó un camino distinto y actualmente administra su propia oficina jurídica, en sociedad con su marido, Wladimir González, lo que le ha permitido brillar con luz propia y en un escenario laboral totalmente distinto.

¿Cómo es la relación su padre?

La relación con mi papá es buena, él siempre está presente cuando uno lo necesita, ya sea para dar consejos o para ir a buscar a mis hijos al colegio si yo no puedo. Quizás no sea de mucho abrazar ni dar besos, pero él estando presente demuestra su cariño. Gracias a Dios, él pagó mi educación, y yo se lo agradezco mucho, yo vi la universidad como un trabajo, porque me estaban dando una herramienta para desenvolverme sola. Yo sé que cuento con el sí lo necesito, pero él no está encima mío diciéndome qué tengo que hacer o para dónde tengo que ir.

Si bien la relación con su familia paterna ha sido muy cercana, por el lado de su madre, la mayoría de sus parientes viven en Bolivia. ¿Cómo le afecta esa distancia?

Tiene dos lados de verlo: por una parte, estábamos alejados de nuestra familia materna y eso nos apegó mucho a nuestros abuelos paternos que veíamos día a día, y por otra, siempre tuve la ventaja, desde muy chica, de salir y viajar a verlos, entonces mis vacaciones eran viajar, subir a un avión e ir a ver a mis abuelos que vivían en La Paz y eso es muy enriquecedor, porque uno cuando viaja conoce otras culturas, te haces mucho más rico en experiencia el saber cómo funcionan otros países.

Estudió en Santiago, pero hizo su práctica profesional en Los Ángeles. Entiendo que aquí conoció a su marido…

Así es. Durante mi carrera fui buena alumna, muchas veces me llamaron de estudios para hacer prácticas en el verano, por ejemplo, estuve en Barros y Errázuriz, en Uribe, Hübner y Canales, todo como programas de verano. Y la verdad, es que yo pensaba quedarme allá, porque tenía mi círculo de amigos, mis amigas de Los Ángeles que se fueron a Santiago siguen allá y me vine acá a hacer mi práctica, a la Corporación de Asistencia Judicial, y ahí conocí a mi marido, quien era abogado auxiliar. Comenzamos a pololear, abrimos la oficina y nos casamos.

DESMITIFICANDO LA MATERNIDAD

Francisca trabaja durante la mañana en su despacho y en la tarde está en casa, donde se dedica a sus 3 hijos: Matilde de 5, León de 4 y Lorenzo de un año y medio. Pasa gran parte del tiempo llevándolos de un lugar a otro, o simplemente jugando. Si bien, asegura ser una madre feliz, cree en la necesidad de desmitificar esta gran labor, que muchas campañas publicitarias idealizan.

Divide su día entre la oficina y la casa. ¿Por qué lo decidió así?

Me organizo y solamente trabajo en la mañana, en la tarde estoy en la casa. He querido hacerlo así, aunque tengo la opción de dejarlos con la nana que me ayuda, pero la idea es estar cerca de ellos, porque creo que en esta etapa en que son tan chiquititos es necesario que la mamá esté cerca, y gracias a Dios tengo la suerte de poder hacerlo, porque tengo a mi marido que me apoya, él hace todo el resto del trabajo y gracias a eso los ingresos no nos faltan.

¿Cuál es su rutina diaria con los niños?

Es harto el acarreo, y estar en la casa también es mucho trabajo con ellos, no es fácil. Los hombres creen que uno no trabaja en la casa, pero están totalmente equivocados. Son tres niños distintos, uno cree que son todos iguales y que cuando llegan es pura alegría, y claro, son alegría, pero también implican tres caracteres distintos, que pelean, que gritan, también cuando son chiquititos se enferman, y uno tiene que ir al doctor, que, para allá, para acá y es bien agotador. Siempre digo, los lunes en la mañana lo único que quiero es salir a trabajar, porque descanso del tema de la casa que la verdad, es bien agobiante.

¿Cómo logra congeniar las labores de la casa con la oficina?

Muchas veces, uno como mujer, tiene esta duplicidad de cosas, que tiene que hacer y que está obligada a hacerlo, y al final también uno siente que no hace bien ninguna de las dos cosas, porque a veces uno está en el trabajo, y de repente te llaman del colegio que el niño se cayó y uno tiene que salir e ir a verlo, y por otro lado, a veces estoy en la tarde en la casa y me llama un cliente y tengo que contestar y están los niños gritando atrás, entonces uno como mujer tiene que saber llevar estos dos ambientes, a diferencia de los hombres que cierran la puerta de la casa y se olvidan.

¿Cree que es necesario desmitificar la maternidad?

Sí, y de hecho veo que ahora se está haciendo cada vez más. De repente, uno ve Facebook y se ven historias de las mamás desde ese punto de vista, contando lo que uno se posterga, del desgaste físico y emocional. A veces, uno ve a la guagüita que se ríe en el comercial, que dan ganas de darle besos, pero muchas veces a los niños les cuesta dormir, muchas veces la lactancia no es lo que uno espera y te cuesta, en ocasiones los inviernos te tocan difíciles y tienes que andar entre el kinesiólogo y el pediatra… Es lindo ser madre, pero los primeros años son súper difíciles y además uno se queda atrás en el ámbito laboral.

¿Cuál es el espacio que se da?

Voy a pilates dos veces a la semana y a veces trato de salir con mis amigas a tomar un café. También con mi marido lo que hemos hecho, es darnos el espacio de salir una vez a la semana, aunque sea ir al cine, a comer, porque o si no, uno se deja estar y se pierde la relación de pololeo que había y es importante cultivar eso, yo quiero que mi familia perdure y por eso tengo que cultivar mi relación matrimonial.

LA POLÍTICA, UNA PUERTA SIEMPRE ABIERTA

Francisca Guzmán Buchón, abogada

 

Francisca Guzmán, militante de Renovación Nacional, fue concejala de Los Ángeles un periodo, entre los años 2012 y 2016, en el cual tuvo a dos de sus tres hijos. Surgió la opción de presentarse de candidata a las elecciones municipales acompañando, al ahora diputado, Cristóbal Urruticoechea, quien compitió por el sillón alcaldicio.

¿Cómo fue esa experiencia?

Saqué 3 mil 700 votos, lo que era bueno para una persona que nunca se había postulado y, además, era súper joven. Me gustó mucho, me habría encantado estar más en terreno, eso me faltó, y fue mucho en parte por el tema de la maternidad. Yo estaba en las mañanas, asistía a los concejos (excepto los tres primeros meses de post natal), iba a las reuniones de comisión, pero en la tarde se me hacía imposible asistir a las reuniones con juntas de vecinos. Pero, desde el punto de vista del Cuerpo Colegiado, me gustó mucho y conocí a personas con quienes nunca pensé que me iba a llevar bien e iba a sintonizar.

¿Qué le sorprendió del funcionamiento del Concejo?

Me sorprendí del trabajo que llevan muchas personas hace muchos años, por ejemplo, Miriam Quezada que lleva tantos años y que es notable lo que ella hace por la comunidad, hay mucho por detrás que no se ve. Lo mismo con Teresita Stark, muy trabajadora, siempre con las ideas claras y más allá de un partido político, ellas están preocupadas por la comuna y así debería ser siempre.

¿Le gustaría volver al mundo de la política?

No le cierro las puertas a esa posibilidad, pero lo veo lejano, al menos en unos 10 años más, ya que no quiero desenfocarme en este minuto de mi tarea de madre. Me gustaría volver al cien por ciento y dedicarme completamente a ese ámbito si alguna vez lo retomo. Puede ser a un cargo en el ámbito local, quizás como concejala, alcaldesa, una gobernación, no sé, pero algo no tan alejado de Los Ángeles.

Crecer en lo profesional es uno de los objetivos de la abogada, Magíster en Derecho a la Empresa, quien espera que sus hijos crezcan un poco más para volver a estudiar, y así actualizarse en su área.

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