Entrevista

Dr. Luis Medina, presidente del Colegio Médico de Los Ángeles

“Me siento orgulloso de mi familia y del desarrollo de mi especialidad en beneficio de la salud de las personas”

Dr. Luis Medina, presidente del Colegio Médico de Los ÁngelesEl Dr. Luis Medina es un hombre tranquilo, metódico y responsable, todas esas características se desprenden de la conversación que sostuvimos con él en su casa. Pero más allá del profesional, está el ser humano, afectuoso, apasionado, aventurero; una persona como él mismo se define “de piel” y totalmente comprometido con la comunidad angelina y la provincia de Biobío a través del ejercicio de su especialidad, la neurocirugía, de la presidencia del Colegio Médico de Los Ángeles y de su preocupación social al ser miembro activo del Rotary Club Santa María de los Ángeles.

 

¿Quiénes integran su familia?

Mi esposa, Carla Balboa Vera, enfermera, con la cual tengo una hermosa hija, Martina (3). De mi primer matrimonio también están tres maravillosos hijos, Matías (22), Benjamín (19) y Maite (16), además de mi madre, la Sra. Edith Barra, mis 4 hermanos y mi padre ya fallecido.

¿Cómo fue su infancia?

Éramos una familia muy aclanada (con cinco hermanos). Mi niñez la viví mucho tiempo en Hualqui, donde los fines de semana recibíamos las visitas de tíos y primos, con los que compartíamos y jugábamos en el campo. Además, están los recuerdos de mis compañeros y amigos del colegio, del liceo y de la universidad. Fue una infancia muy linda que disfruté mucho, generé muchos afectos y aprendí a ser penquista, regionalista y finalmente angelino.

¿Siempre quiso estudiar Medicina?

Lo tenía muy claro desde pequeño. Recuerdo que a los cinco años hice una reflexión con el tema de las vacunas. Les tenía mucho susto, pensaba “ese señor que coloca las vacunas, es el que toma las decisiones de ello”, por lo que un poco por conveniencia y vencer mis miedos decidí “estar al otro lado del escritorio”. Esa fue la motivación anecdótica inicial, pero además, con el tiempo, fui conociendo otros aspectos de la carrera, sus diversas áreas y la tremenda responsabilidad del médico en su comunidad. Posteriormente, a los 16 años, me definí por la neurocirugía, fue leyendo la revista alemana “Scala” en cuya página central había una fotografía que mostraba un cerebro y un rayo láser que llegaba a él, (se explicaba una nueva técnica de tratamiento de un tumor cerebral), lo que generó un tremendo impacto en mí, por lo que postulé a medicina pensando en hacer neurocirugía.

¿Cómo se ha dado su trayectoria?

Dr. Luis Medina, presidente del Colegio Médico de Los ÁngelesNací en Concepción, pero por motivos de salud de mis hermanos nos fuimos a vivir a Hualqui, la república independiente, estudié en la Escuela A-21 y posteriormente en el liceo Enrique García Garmendia de Concepción, más tarde, estudié en la Universidad de Concepción, egresando en 1992. Hice mis primeros pasos como médico general de zona en el Hospital de Huépil, por seis años, dos de ellos como director, donde realizamos muchos proyectos comunitarios, entre otros, logramos turnos de residencia médica en hospitales tipo 4 de la provincia del Biobío, a fines de los noventa, que fue un gran avance para la salud de las comunas periféricas; el primer ecógrafo con fines diagnósticos obstétricos en un hospital comunitario; y la creación de las Unidades estratégicas de gestión que implicaban que comunas sin hospital se agrupaban para su atención en salud alrededor de los hospitales tipo 4. Posteriormente, obtuve mi beca de especialización y me fui a formar en la especialidad de Neurocirugía en el Hospital Clínico José Joaquín Aguirre de la Universidad de Chile desde 1999 a 2002 con el compromiso de volver a Los Ángeles, dado que el Servicio de Salud Biobío no contaba con dicha especialidad.

Es una profesión que requiere de un profundo sentido humano

Por supuesto, es una profesión que te enseña día a día, nunca se termina de aprender y uno siempre está en continua formación. Al principio, uno es más impulsivo, quiere hacerlo todo, pero con la experiencia vas aprendiendo que no solamente lo técnico es primordial, sino también la relación médico-paciente, mirar al paciente como un todo, no solamente como el portador de una determinada patología. Especialmente en mi especialidad debemos considerar que la gran mayoría de las enfermedades que tratamos no tienen tan buenos pronósticos y muchas dejan secuelas a pesar de los tratamientos indicados; tener esa claridad al momento de conversar con la familia del paciente y lograr transmitir ese mensaje es muy importante en la práctica diaria.

Con toda su experiencia, ¿hay casos que igualmente lo impactan en lo emocional?

Claro que sí, es inevitable, nos ocurre siempre. Cada caso complejo que tenemos en el hospital lo discutimos y conversamos dentro del equipo de profesionales donde se evalúan las alternativas terapéuticas más adecuadas para cada paciente. Siempre son impactantes, por ejemplo, los tumores cerebrales en los niños, los traumatismos raquimedulares en los jóvenes y los accidentes vasculares en las personas de mediana edad. Hay muchas enfermedades que son catastróficas y que gracias a Dios estamos teniendo la posibilidad de resolverlas de muy buena manera en nuestro hospital.

¿Cómo llegó a ser el presidente del Colegio Médico de Los Ángeles?

Creo que siempre he tenido una voz participativa entre mis colegas sobre el enfoque de las políticas de salud a nivel local, que trato de transmitirlas a los colegas más jóvenes y algunos mayores también, siento que disfruto mi trabajo y eso también los colegas lo notan. Por eso un grupo de ellos me solicitó postular formalmente a la presidencia del Colegio Médico. Lo hice a través de los mecanismos electorales respectivos y salí elegido con el 80 % de los votos; lo que me dejó muy contento dado el amplio respaldo que tuve, lo que se traduce en que mucha gente confía en mi gestión y valora mi trabajo.

¿Cuáles son las líneas de trabajo de su gestión?

El trabajo que realizamos con el equipo directivo va orientado a acercar el Colegio a las personas. Una muestra de ello, han sido los operativos médicos en comunas, por ejemplo, en Nacimiento (240 atenciones), Santa Bárbara (270 atenciones) y en abril de este año tenemos planificado uno en Antuco. Para ello, nos coordinamos con el Servicio de Salud de Biobío y los departamentos de salud comunales con la finalidad de lograr el mejor impacto en la gente, priorizando a aquellas personas que tienen más tiempos de espera, así como las que tiene más dificultades en el acceso a la salud por distancia o situación geográfica. Se suman los recursos técnicos e informáticos tanto del Servicio de Salud Biobío como de los municipios, con la finalidad de dar continuidad a las atenciones a los pacientes que lo requieran en el Centro de Referencia Provincial, el Complejo Asistencial Dr. Víctor Ríos Ruiz de Los Ángeles.

Más allá de la medicina

¿Qué hace en su tiempo libre?

En general, mi tiempo libre lo dedico a mi familia, a mis hijos, salgo a comer con los amigos, hago fotografía, kayak de río; y participo en el Rotary Club Santa María de Los Ángeles donde hacemos una labor interesante vinculada con salud a través de proyectos de agua potable rural en conjunto con la Ilustre Municipalidad de Los Ángeles y los vecinos beneficiados.

¿Le gusta la literatura?, ¿cuáles son sus preferencias?

Me gusta la literatura hispanoamericana, los clásicos Jorge Luis Borges, Mario Vargas Llosa, Gonzalo Rojas, entre otros. También la literatura de ciencia ficción con John Grisham, Michael Crichton, y libros de historia, sobre todo, historia de Chile contemporánea.

¿Cuál es la música que lo identifica?

Escucho el rock latino, el rock sinfónico, Queen, Supertramp, Yes; además trova como Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Ismael Serrano y música brasileña con exponentes como Caetano Veloso y Michel Teló.

¿Y sus gustos cinematográficos?

En general todo lo que sea ciencia ficción, soy seguidor de Star Wars, Viaje a las estrellas, Avatar, El señor de los anillos, ya que creo que la ciencia ficción es un motor para llegar a adelantos científicos, el viaje tripulado a Marte ya está a la vuelta de la esquina.

¿Hay algún personaje mundial que le gustaría ser por un día?

Me gustaría ser por un día Stephen Hawkins, saber lo que pasaba por su cerebro, cómo estructuraba su pensamiento.

¿Cuánto valora la amistad?

Es muy importante, todavía tengo comunicación con mis amigos de enseñanza básica y media. Cada cierto tiempo nos juntamos. Estamos en contacto a través de grupos de WhatsApp donde hablamos de todo. Además, con el grupo de profesionales neurocirujanos con los que trabajo somos muy amigos, nos juntamos tanto en el hospital como fuera de él, eso ha generado una relación mucho más férrea, que tiene como producto secundario que trabajemos de una mejor manera.

¿Qué cualidades valora en las personas?

La lealtad es fundamental; valoro mucho a las personas sinceras. En mi práctica profesional debo creerle a mis pacientes, muchos de ellos, cuando consultan, están limitados por el dolor (lo cual es muy difícil de medir y de explicitar), por lo que debo confiar en lo que me cuentan. Valoro además la responsabilidad y la capacidad de “dar” un poco más. Me consideran y me considero trabajólico y comprometido con mi profesión, por eso exijo también un poco más a mis colaboradores.

¿Cuáles son sus virtudes y defectos?

La gente que me conoce sabe que soy sincero, derecho, no ando con rodeos, soy muy amigo de mis amigos, y de “piel” con mis cercanos. Además, me gusta estar acompañado, así como también las buenas discusiones de historia, salud, política, creo que las decisiones se deben tomar en conjunto, eso incluye a mis pacientes… No creo en la omnipotencia del erudito. En cuanto a mis defectos, quizás son que ando corriendo para todos lados, que me desconecto fácilmente si el tema no me interesa y algunos me consideran parco, que hablo poco y casi nunca puedo llegar a la hora … Solo lo intento.

¿Es una persona con sentido del humor?, ¿de qué tipo?

Con mucho humor, pero a veces mal entendido, más bien del humor irónico… Tengo frases que están diciendo algo, pero en una entonación que quiere decir otra cosa.

¿Cree que hay algo más allá de esta vida?

Creo que hay algo más allá que nosotros mismos, no sé si llamarlo Dios o un gran creador, una energía cósmica, no lo sé, pero debe existir algo más, no todo puede ser azar. Me defino católico aunque no estoy muy seguro de que el catolicismo en sí, responda a todo lo que creo debe ser un ser superior, pero es lo que más se acerca a ello para mí.

¿A qué le tiene miedo?

Temo perder mis seres queridos más cercanos; mi esposa, hijos, madre y hermanos.

¿De qué se siente orgulloso?

De mi familia obviamente, es lo primordial en mi vida. También lo que he logrado en mi vida profesional, en Los Ángeles como neurocirujano, ya que partí sin ningún instrumental, con algunas autoridades que no querían recibir la especialidad, porque era muy compleja; el resultado de eso es que ahora somos siete neurocirujanos en un servicio clínico con 18 camas; la llegada de la especialidad facilitó el desarrollo de Unidades Críticas adultas y pediátricas, así también, aportamos en la llegada de equipamiento tecnológico como un escáner (ahora tenemos dos), un resonador magnético y un angiógrafo a nuestro hospital. Siento que el desarrollo de nuestra especialidad ha tenido un gran impacto en la salud de la población de la provincia.

También me correspondió asumir como subdirector médico del Hospital de Los Ángeles, el 27F del 2010, donde junto a un equipo de trabajo logramos mantener operativo el hospital desde el primer momento post terremoto y normalizarlo aproximadamente cuatro meses después del mismo.

Por lo que señaló anteriormente es una persona muy aventurera, ¿le gusta viajar y conocer nuevos lugares?

Sí, me gusta mucho viajar, soy feliz en un río, bosque o cerro, recorriendo tanto esta zona, como Chile y el mundo. Siempre voy a hacia Alto Biobío, cruzar en kayak hacia una reserva forestal, Antuco (Laguna de Laja), recorrer la zona de Coronel, Lota, Laraquete, Contulmo y Cobquecura. De Chile, recomiendo las Torres del Paine, Isla de Pascua, San Pedro de Atacama y Aysén. A nivel mundial, París es una ciudad impresionante, de hecho, ahí le pedí matrimonio a Carla, también me encanta Roma, Atenas, que son museos abiertos… Cada lugar tiene su encanto. Al único lugar que no me gusta mucho ir es a Estados Unidos, pero tengo que hacerlo, de vez en cuando, por estudios.

¿Pasional o racional?

Soy más de pasiones y emociones; a las que les aplico racionalidad en mi trabajo.

¿Cómo conquistó a su esposa?

Con mucha paciencia… (Risas).

¿Cuál es su mayor locura?

Hay distintos tipos de locura. Pero la locura más grande que hice fue tirarme en bungee en Ecuador, otro de los sustos grandes fue cuando hice parapente asistido en los barrancos de Lima, en Miraflores y una travesía de dos semanas en kayak por los fiordos e islas de Aysén.

¿Con qué Pecado Capital se identifica?

Creo que con la Gula, me gusta comer rico. No abundante, pero sí sabroso. De hecho, me gusta cocinar de todo, aunque mi especialidad son los porotos granados y un pescado a la plancha con vino blanco.

En cuanto a mi plato preferido, lo tengo clarísimo, salmón a la plancha con mantequilla y salsa de alcaparras acompañado de papas fritas caseras.

¿Cuál es su frase más recurrente?

Tengo muchas salidas clásicas, una de ellas es “démosle no más”, frente a los problemas hay que enfrentarlos con entereza.

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