ColumnaCultural

Día de la danza, donde los sueños se cumplen

Carmen FigueroaLic. En Arte con mención en DanzaUniversidad de Chile.
Carmen Figueroa. Lic. en Arte con mención en Danza. Universidad de Chile.

La danza es la emoción más maravillosa en el mundo, un bailarín con su cuerpo demuestra los sentimientos de la coreografía y con cada paso o giro realiza un esfuerzo contra la gravedad, en donde debe colocar todo su dedicación, disciplina y sentimiento para traspasarlo al público.

La danza se inició desde que el hombre tuvo la necesidad de expresarse sin hablar y como una manera de catarsis colectiva, ocupando su entorno como parte de componente en los rituales o siendo parte del cosmos en lo que la naturaleza se convertía en una divinidad.

La danza es un todo donde se encuentran muchas ramas de ella, como el ballet o danza académica, danza moderna que después se convirtió en contemporáneo y sus respectivas técnicas, danza folclórica, las danzas antiguas, las danzas populares, las danzas de carácter, las danzas de cada país.

El Día de la Danza fue establecido por decisión del Comité Internacional de Danza del Instituto Internacional del Teatro de la UNESCO, en 1982 y se celebra todos los 29 de abril en conmemoración del nacimiento de Jean Georges Noverre (1727-1810), quien fue el más grande coreógrafo de su época. Considerado el creador del ballet moderno.

También podemos hablar de bailarinas importantes, creadoras de fuertes movimientos como María Taglioni, su padre fue el primero en hacer las zapatillas de puntas y ella en bailar en punta. Isadora Duncan pionera en la Danza Moderna sin usar tutú romántico ni zapatillas, solo a pie descalzo. Ana Pavlova famosa bailarina del Teatro Marinsky, el coreógrafo Michael Fokine creó la muerte del cisne para ella, Marta Graham creó la técnica Graham, etc.

En la celebración del Día de la Danza en el Teatro Municipal de Chillán el día 29 de abril, cabe felicitar a todos los que fueron parte de la creación de ese espectáculo con un gran matiz de profesionalismo, organización y dirección.

Dentro de este magno evento donde me llamó la atención la danza irlandesa, cuya técnica y ejecución especialmente en los sonidos de los zapatos, me transportó a la hermosa Irlanda donde la gaita y las faldas escocesas son parte de esa cultura. La música de un bosque encantado lleno de elfos y hadas mágicas, donde se mostró el nivel de las más pequeñas hasta el profesionalismo de las más grandes con una serie de zapateados evidenciando un tiempo de trabajo y esfuerzo físico. La Danza Irlandesa está llena de saltos, con coreografías estipuladas por una Federación muy exigente. Desde los ceili que mostraron en círculos mezclando hermosamente tonalidades diferentes, me encantó el reel de entrada y la posibilidad que dieron de mover los brazos fue llamativa.

También no puedo dejar de no mencionar la danza contemporánea de la entrada del Teatro, donde se mostró el trabajo del coreógrafo ejecutando una simbiosis colectiva, de forma asimétrica y simétrica, utilizando una música llamativa, un espectáculo diferente, poses, pasadas por el piso, cambre, life o cargadas, una juventud emergente con una puesta en escena llena de cambios. Un grupo de alrededor de 20 personas, llevan trabajando con esta coreografía alrededor de un mes.

La danza estilo africana, con vestimenta minimalista teniendo toques en sus piernas como imágenes de las tribus Zulú. Su ritmo era afrodisíaco con una forma mística de moverse. Su forma tribal en hacer círculos, me encantaría verlos con música en vivo, sería genial.

Como mejor trayectoria 2019 recayó sobre la Maestra Tamara Kiriyak, quien ha realizado un gran trabajo en Chillán desde 2001 con diferentes academias de nuestra ciudad. Una maestra sencilla, sin embargo, con una gran carrera.

La Danza árabe estuvo presente con un instrumento muy llamativo como el crótalo y con un percusionista tocando un darbuka, interesante la mezcla entre bailarinas, los crótalos y el darbuka porque da la sensación de estar en una tribu nómada donde alrededor del fuego las bailarinas se juntan a hacer su danza. Muy cautivador la propuesta de mostrar sus dos grupos e interactuar con diferentes niveles de danza y además con un color de vestuario que hacía resaltar a ambos, dando la oportunidad de mostrar a mujeres con diferentes edades.

La danza contemporánea me agradó por su coordinación, su vestuario y se aprecia el trabajo, la coordinación de tantas personas en un escenario es compleja. Además, sobre la coreografía los núcleos que formaban en las tres partes del escenario, los cambios de niveles están muy bien ejecutados y los movimientos staccatos dan una sensación de los bailarines en el aire.

El estilo de danza jazz de mallas color negro, demostró pasión y fuerza, la canción les acompañó incentivando al público a moverse en el espacio de su silla, disfrutando la canción y la danza. Van por buen camino, aún la técnica se les dificulta en algunos aspectos, sin embargo, son un grupo tan entusiasta y lleno de vida, que te da gusto verlos en el escenario; especialmente a Rodrigo Alarcón, él desborda talento y fue uno de los reconocidos por ello.

Las dos diferentes academias de flamenco mostraron un hermoso vestuario, sus taconeos estaban muy precisos. En el caso de la academia de Maribel Hidalgo me encantaron los trajes de blanco, azul y rosa; la postura de sus brazos y la ejecución del taconeo junto con los tiempos. En cuanto a la academia de Carolina Manríquez la coreografía de las mantillas fue bella, los movimientos logrados como si un toro estuviera entre ellas, con suavidad y fuerza. También me acordé de Antonio Gades en la película ‘Sevillanas’ cuando movían las mantillas y la forma de ejecución entre el manto y la persona. Ambas escuelas mostraron lo suyo dando el corazón en ello.

En el caso del Ballet, siempre la técnica es la más difícil de llevar a cabo, mostraron vestuarios lindos y acordes al cuerpo de las bailarinas, me encantó ver chicos participando como partner y siendo el apoyo de su pareja. La calidad del trabajo de las zapatillas de punta es un buen trabajo, todos trataron de cuidar detalles y parte de lo que mostraron requiere mucho trabajo, disciplina y motivación. Lo más importante es realizarlo. Lo importante es cuidar la “Point”.

El baile Tahití me llenó de alegría, estuvieron acorde todas, su vestuario muy bien elegido, el diseño de su coreografía específico y sus pasos muy fieles a la danza que estaban ejecutando, sería maravilloso si fuera con un grupo de música detrás, se vería el cuadro perfecto.

El encontrar bailes de salón como la bachata, la salsa me sorprendió muchísimo y me agradó debido a que ahora tenemos muchas personas de otros países con diferente cultura y es bueno ver diferentes espectáculos dentro del Día de la Danza.

La pareja de casi al principio del espectáculo, sentí como si fuera Momix, un grupo de danza contemporánea de Estados Unidos que realiza coreografías muy exclusivas o diferentes a lo visto, me gusto su música y el vestuario sencillo que usaron. Fue una buena propuesta en el escenario.

Lo importante de este espectáculo de la tarde del 29, es ver el amor por la Danza de los alumnos, la preocupación y el cariño de sus maestros, la creatividad y pasión de sus coreógrafos y la dedicación de sus creadores del evento, solo un único detalle falta: sería un programa escrito para saber cuál es el nombre de la coreografía, nombre de los participantes y el maestro o anunciarlos cada vez que salgan.

Felicito a los bailarines ganadores de revelación como Rodrigo Alarcón, Sofía Show Zapata, Alfredo Cordero.

Felicitaciones.

Carmen Figueroa

Lic. En Arte con mención en Danza

Universidad de Chile.

Comentarios
Mostrar más
Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar