columnasLo nuevo

Disfunción sexual femenina

Dr. Jorge Felipe Muñoz, Ginecólogo - Obstetra

Es un trastorno de la respuesta sexual en la mujer, que la angustia a ella y/o a su pareja sexual. Se estima que 1 de cada 2-3 mujeres sexualmente activas tiene o han tenido algún tipo de disfunción sexual en su vida. La disfunción sexual femenina puede ocurrir en todas las etapas de la vida, y puede ser continua o suceder solamente de vez en cuando.

La mujer puede experimentar más de una forma de disfunción sexual femenina. Los tipos incluyen:

  • El bajo deseo sexual. Corresponde a la falta de libido (“falta de ganas”).
  • Trastorno de la excitación sexual. Su libido puede estar intacto, pero no puede excitarse o mantener la excitación, durante la actividad sexual.
  • El trastorno orgásmico. Dificultad persistente o recurrente en alcanzar el orgasmo, después de la excitación sexual suficiente y estimulación permanente.
  • Trastorno de dolor sexual. Existe dolor asociado con la estimulación sexual o contacto vaginal (dispareunia).

La respuesta sexual implica una compleja interacción de la fisiología, emociones, experiencias, creencias, estilos de vida. La alteración de cualquiera de estos componentes puede afectar el deseo sexual, la excitación o satisfacción. Afortunadamente, la disfunción sexual femenina es tratable.

Es por ello que considerando las causas físicas, hormonales, psicológicas y sociales, hablamos disfunción sexual en caso de:

  • Bajo o ausente deseo de tener relaciones sexuales.
  • Imposibilidad de mantener la excitación durante la actividad sexual, o no excitarse a pesar del deseo de tener relaciones sexuales.
  • Imposibilidad de experimentar orgasmo.
  • Dolor durante el contacto sexual.

¿Cuándo y qué consultar a su médico?

Si los problemas sexuales son recurrentes y estos afectan la relación de pareja, es importante acudir al médico especialista para una evaluación, donde las consultas básicas y necesarias deben apuntar a:

  • Causa más probable de sus problemas sexuales.
  • Necesidad de exámenes complementarios.
  • Opciones de tratamiento: farmacológico, terapia sexual conductual con psicólogo especialista.
  • Si es necesario el uso de medicamentos, posibles efectos secundarios de estos.
  • ¿Qué tanta mejoría es posible esperar razonablemente con el tratamiento?
  • ¿Hay algún cambio de estilo de vida o medidas de cuidados personales que puedan ayudar?
  • La importancia de que la pareja participe en el tratamiento.

Además, antes del tratamiento elegido por su médico, este podría recomendarle que comience con estrategias no médicas como: aprender a entender su cuerpo, recopilar información adecuada, comunicación abierta en la pareja, hábitos de vida saludables, buscar ayuda profesional y uso de lubricante, entre otras, que ayudarán a una mejor efectividad del tratamiento.

Dr. Jorge Felipe Muñoz

Ginecólogo – Obstetra

Magíster en Reproducción Humana, Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Comentarios
Mostrar más
Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar