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Anorexia y bulimia nerviosa, peligrosos enemigos invisibles

Durante los últimos meses se ha puesto de manifiesto a través de los medios de comunicación la falta de equipos capacitados para tratar los trastornos de la conducta alimentaria (especialmente la anorexia y bulimia nerviosa) y lo costoso que resulta dicho tratamiento.

Actualmente solo unos pocos hospitales públicos cuentan con los equipos profesionales, camas y todo lo necesario para poder brindar ayuda a los pacientes que requieren ayuda médica especializada.

Pero ¿qué tan frecuente son los trastornos de la conducta alimentaria?, ¿cuál es la población que se encuentra en mayor riesgo?

  • La prevalencia de Anorexia Nerviosa es del 0,5 – 3,7 % en mujeres y del 0,2 % en varones (igualándose si el diagnóstico se realiza en edad infantil).
  • Para la Bulimia Nerviosa su prevalencia es del 1-1,5% en mujeres y 0,1-0,5% en varones, quedando un grupo de pacientes con conductas bulímicas que no se detectan por ocultación de síntomas.
  • El rango de edad en que suele aparecer el cuadro va entre los 8 y los 35 años. Sin embargo, se ha observado que tiende a aparecer con mayor probabilidad entre los 13 y 14 años y luego entre los 17 y 18 años.

Es importante considerar que la población en riesgo es mucho mayor, llegando a cifras cercanas al 20 % entre adolescentes de enseñanza media. Muchos jóvenes, durante la adolescencia, comienzan a mostrar insatisfacción con su imagen corporal, inician dietas y comienzan a realizar ejercicio como una forma de compensar las calorías ingeridas y quienes presentan mayor vulnerabilidad biopsicosocial pueden desarrollar este tipo de trastornos.

El pronóstico de la AN llega a presentar una mortalidad del 10 al 15 % y se considera que 1/3 de los pacientes diagnosticados de este trastorno se recuperan sin secuelas, otro tercio presenta una recuperación parcial con síntomas residuales toda su vida y el tercio restante presenta síntomas limitantes de forma crónica.

Otro aspecto relevante a considerar es que la detección de este tipo de trastornos en muy tardía. Aproximadamente los pacientes llegan a consultar después de 8 años de evolución del cuadro, situación que conlleva una cronificación de este y la existencia de consecuencias biopsicosociales importantes para el sujeto.

Todos quienes estamos en contacto con niños, adolescentes y adultos jóvenes debiéramos estar atentos a detectar cualquier situación que consideremos riesgosa… Padres, madres, profesores, equipos de salud, debemos estar al tanto de sus síntomas y tener conocimiento de dónde y con quién solicitar ayuda especializada si es que así se requiere. En estos casos, el tiempo juega un rol fundamental… Muchas veces de vida o muerte.

Carolina Mora

Psicóloga Clínica Acreditada

Terapia individual – Terapia de Pareja – Terapia Familiar

psico.caro.mora@gmail.com

Facebook: Psicologa Clinica Carolina Mora

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