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«Se puede coquetear con el poder, sin dejarse seducir por él»

Camila Zarzar Amor. Líder Coach. Directora HappyEmotions
Camila Zarzar Amor. Líder Coach. Directora HappyEmotions

Conocer el poder, observarlo y analizarlo me ha llevado a interactuar con él desde muy cerca.

Después de una semana convulsionada tras la muerte de Alan García, he decidido hablar sobre la miseria que se esconde detrás del poder.

El poder es una herramienta. Puede ser una llave para abrir puertas, crear caminos y generar oportunidades, o bien puede ser una ruleta rusa que tiene como desenlace una bala dentro cabeza de una víctima que sucumbió al lado oscuro del poder.

El poder es ambicionado por todos. Muchos están dispuestos a todo por obtenerlo y mantenerlo. Incluso hasta matar.

¿A quién no le gustaría tener poder?

El problema no es el poder, sino el fin con que se usa. Es el propósito lo que determinará y condicionará nuestro resultado. Si el ejercicio del poder carece de un propósito elevado, quien lo ostenta queda sujeto y gobernado por él. Aunque el precio de aquella esclavitud sea la muerte (física y metafórica).

Es por eso que debemos coquetear con él, sin dejarnos seducir por él.  Porque en el momento que te atrapa, te destruye.

¿Las consecuencias?

Destruir todo a tu alrededor, inclusive dañar a los que más quieres. Detrás del poder se esconde la miseria del ser humano. Conspiración, tráfico de influencias, lavado de dinero, choque de egos, ostentación, vanidad, brujería, malas prácticas, sobornos, amenazas, mucha envidia de gente que ambiciona tener la posición que la persona ostenta, soledad y un gran precio a pagar.

El ego provoca celos entre los involucrados y se generan las guerras invisibles que terminan destruyendo a todos los implicados en el juego del poder. Detrás de la fachada del éxito, se encuentra una gran demanda emocional.

No es fácil hacer frente a los desafíos que involucra ostentar una posición de liderazgo. Si no existe un balance físico, psicológico y espiritual, la persona que está bajo una posición de liderazgo terminará por colapsar.

No podrá soportar la presión que implica el ejercicio de su cargo. Sus adversarios buscarán debilitarlo mental y emocionalmente hasta derrotarlo. Buscarán pruebas, si no las inventarán. Todo es válido, incluso matar. Estarán a la expectativa de buscar el momento perfecto para derrocar a su adversario. En silencio esperarán pacientes.  

La envidia siempre se esconde detrás de las sombras a la expectativa de ser la protagonista aprovechando la situación ideal para actuar. El poder es tan seductor como perverso… Pasará una gran factura si es que no sabemos lidiar con él. Es un juego solo para los íntegros y los duros.

No basta con estar preparado académicamente para ocupar una posición de liderazgo. Se requieren muchos más elementos para sortear los desafíos con éxito. Cancha, entrenamiento mental y mucha ética para ejercerlo de manera correcta y salir ileso.

¿Con qué fin queremos tener poder?, ¿servir o servirnos?, ¿construir o destruir?

Es por eso que tener un propósito elevado, es la llave para salir ileso.   Administrarlo de manera íntegra, es lo único que nos otorgará la sabiduría para conducirnos con honestidad y consecuencia, sin perdernos en el camino. Insisto, el poder es muy seductor, coqueto y galante. Nos ofrece un millón de regalías, alimentando nuestro ego. El precio a pagar es muy alto. Muy pocos son capaces de soportar.

La integridad es lo único que nos conducirá al éxito. 

Camila Zarzar Amor

Coach de Liderazgo

Directora HappyEmotions.

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