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Presencia de la equidad de género en la educación superior

Carolina Elizabeth Tolosa Maureira. Directora de Carreras de Área Ciencias Sociales Corporación Instituto Profesional Santo Tomás - Chillán
Carolina Elizabeth Tolosa Maureira. Directora de Carreras de Área Ciencias Sociales Corporación Instituto Profesional Santo Tomás – Chillán

El término género se refiere a un sistema de roles que determina la división sexual del trabajo, por ende no solo se refiere a la identidad, ser hombre y ser mujer, sino a las relaciones entre hombres y mujeres. El género es visto como una estructura social y como un conjunto de relaciones sociales en las que la masculinidad y la feminidad coexisten con las conocidas tensiones. (Moreno, 2015).

El sistema sexo género ha sido una constante en la educación, pues como instancia de socialización reproduce y conduce las expectativas de las personas, y es aquí donde se debe generar un cambio estructural para provocar la equidad.

En el desarrollo de la sociedad se ha priorizado la dimensión de equidad de género. En las instituciones de educación superior se ha asumido la necesidad de implementar cambios de estructuras institucionales para su desarrollo a nivel interno y externo. Esta unión genera cambios significativos en el modelo de trabajo, en el cual uno de los agentes primordiales en ello es el trabajo de los y las docentes, quienes tienen un papel fundamental en empoderar a los y las estudiantes en la dimensión de equidad de género.

El objetivo que persiguen las instancias educativas oficiales al plantear la introducción de la perspectiva de género en la educación superior, es promover un cambio ético en las instituciones para que estas incorporen en sus sistemas axiológicos el respeto a la diversidad y la búsqueda de la equidad, particularmente la equidad de género. (Palomar, 2004).

La búsqueda de la equidad de género es un elemento central en la visión de la sostenibilidad, en la cual cada miembro de la sociedad respeta a los demás y desempeña un rol que le permite aprovechar su potencial al máximo.

La desigualdad de género constituye un gran obstáculo para el desarrollo humano, las desventajas que viven hombres y mujeres se puede indicar la discriminación al acceso de la educación, salud, vivienda, trabajo, representación política, entre otros. Esto trae efectos negativos para el desarrollo de habilidades y libertad de elección.

Al vincular educación superior con igualdad de género, estamos fortaleciendo el trabajo de formar profesionales y ciudadanos en los diversos contextos de la realidad social se desarrollen de manera profesional y ciudadanos que en los diversos escenarios sean personas que aporten un ambiente de respeto, de derechos entre hombres y mujeres. Garantizando la paz, respeto y solidaridad.

Carolina Elizabeth Tolosa Maureira

Asistente Social – Universidad de Concepción.

Magíster en Familia – Universidad del Bío-Bío

Directora de Carreras de Área Ciencias Sociales

Corporación Instituto Profesional Santo Tomás – Chillán

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