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Cruella de Vil

Camila Zarzar Amor Coach Liderazgo - Directora HappyEmotions
Camila Zarzar Amor Coach Liderazgo – Directora HappyEmotions

“Mi argumento contra Dios era que el universo parecía tan cruel e injusto”.

C.S. LEWIS (Escritor: Alicia en el país de las maravillas)

La crueldad está de moda, es una triste realidad que evidenciamos a nivel mundial.  Muchos se ponen el abrigo de la crueldad a diario y todos hemos sido testigos de cómo transforma a las personas; no hay misericordia en el actuar de los crueles, disfrutan del sufrimiento ajeno, son incapaces de empatizar con la miseria del prójimo, son irrespetuosos del tiempo, espacio, privacidad y necesidades de otros; transgreden la dignidad del ser humano sin consideración alguna. Son ególatras y egoístas, ponen sus preferencias en primer lugar, aunque aquello signifique pasar a llevar a los demás. Disfrutan administrar una posición de poder para así humillar al débil que busca una oportunidad, o bien ridiculizarlo y maltratarlo públicamente para sancionarlo, vulnerando así  su dignidad.

La crueldad está de moda. Juramos amor eterno y luego asesinamos a quién en algún minuto fue parte de nuestra vida. Profesamos cariño, amor y respeto. Pero luego lo matamos o nos ensañamos hasta destruirlo con nuestro amor cruel, abusivo y maltratador.

La crueldad está de moda cuando abusamos de nuestros propios hijos instándolos a robar, traficar, abusando física y psicológicamente de un menor de edad, destruyendo así su inocencia e infancia. Le traspasamos una responsabilidad que no les corresponde, haciéndolos cargo de problemas de adultos, destruyendo su infancia; sin darnos cuenta traemos hijos al mundo para que trabajen; cultivamos esclavos.

Hoy la crueldad, frialdad, competitividad, negligencia, prepotencia, violencia, resentimiento y odio están de moda. Se han ganado un status en los noticiarios y redes con una falsa imagen de éxito y poder… Pero esa imagen no se puede sostener en el tiempo. En algún minuto el cruel mostrará su verdadera naturaleza y se abrirá el telón.

Alguien dijo: «Las acciones definen a las personas” y son esas acciones las que llenan los medios de prensa; tristemente ya no hay nadie que se conmueva con los gestos simples que vienen del fondo del corazón, gestos nobles y honestos. Ahí radica la verdadera esencia del ser humano. El valor personal que nos define y nos hace únicos.

Somos crueles cuando ocupamos a nuestros propios hijos como moneda de cambio para lograr un fin económico, para que nos «mantengan». Cuando envenenamos la cabeza y el corazón de un niño haciéndolos elegir entre sus padres que se separan.

Somos crueles cuando buscamos faltar a la verdad falsificando documentos, desviando propiedades, escondiendo dinero en cuentas falsas, desviando bienes con tal de  perjudicar así a un menor de edad. Cuando castigamos a un niño con dinero o ausencia por problemas entre los padres, transformando a ese niño/a en una víctima de una situación injusta.

Cuando somos cómplices de actos ilícitos que tienen como fin perjudicar a un inocente.

Somos crueles cuando ocupamos nuestra posición de poder para sacar ventaja del necesitado. Aprovechándonos de su debilidad y nula capacidad de decisión.

Somos crueles cuando humillamos a otros de manera gratuita, creyéndonos superiores.

Somos crueles cuando gritamos nuestros éxitos a la gente sin retribuir a quienes nos ha ayudado. Cuando no somos capaces de ser leales con quienes han estado a nuestro lado.

Somos crueles cuando ayudamos a otros y no a nuestra propia familia.

Somos crueles cuando generamos falsas expectativas en los demás y jugamos con ellas a conveniencia nuestra.

Somos crueles cuando abusamos emocionalmente de otros con palabras hirientes, disminuyendo la autoestima de las personas hasta aniquilarlos emocionalmente, haciéndolos sentir que no valen nada.

Somos crueles cuando jugamos con los sentimientos de las personas, cuando usamos y abusamos de su vulnerabilidad.

Somos crueles cuando engañamos a quien ha depositado su confianza en nosotros.

Somos crueles cuando destruimos nuestros vínculos por dinero.

Somos crueles cuando nos ensañamos con alguien y buscamos todos los medios posibles para perjudicarlo.

Somos crueles cuando juzgamos a otros y levantamos falso testimonio.

Somos crueles cuando nos aprovechamos de los sentimientos de la gente para manipular su voluntad y obtener con eso un beneficio personal.

Somos crueles cuando nos damos el permiso de humillar a otros de manera reiterada, castigándolos si no hacen, dicen o piensan según nuestros deseos.

Somos crueles cuando fomentamos el odio para destruir naciones, teñidas por la sangre y el dolor, envenenando a nuevas generaciones con ese odio injustificado, alimentando una historia de guerra y división eterna.

Somos crueles cuando amenazamos con armas…

Somos crueles cuando matamos a inocentes y grabamos esa masacre virilizándola con el fin de causar terror.

Somos crueles cuando buscamos que otros paguen por nuestro sufrimiento.

Somos crueles cuando pretendemos hacer justicia a través del odio.

Somos crueles cuando le negamos la comida  otro ser humano, indiferentes a una persona necesitada.

Somos crueles cuando pretendemos ser privilegiados y que otros nos sirvan.

Somos crueles cuando nos aprovechamos de una debilidad o enfermedad de otros para estafar.

Somos crueles cuando abandonamos a nuestros hijos.

Somos crueles cuando esperamos que otros nos amen a la fuerza  o cuando pagamos para destruirlos.

Somos crueles cuando usamos el nombre de Dios para abusar de niños o para estafar a los fieles.

Somos crueles cuando ocupamos el nombre de Dios para seguir creando guerras y destruir naciones.

La crueldad en todas sus formas hoy está en la palestra. Se ha convertido en una moda.

Si llevas puesto el abrigo de la crueldad, te invito a sacártelo. Es un abrigo muy caro que luego te arrepentirás de haber pagado por él.

No lo necesitas…

Sin duda quien te haya instado a usar ese abrigo…. ¡Se equivocó!

Tienes la capacidad de ser el creador de tu propia vida.

Si tú cambias… tu entorno cambia, generas virtuosidad en tu vida.

Puedes impactar vidas de muchas maneras… No necesitas el abrigo de la crueldad…

Te invito al cambio

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