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Amarte-Mata

Amarte-Mata

Todos tenemos una vaga noción de lo que es el amor. Algunos tratan de comprenderlo, otros de sentirlo y otros de vivirlo. Si meditamos profundamente, hay tantas “visiones de amor” como seres humanos en este mundo. Incluso si recurrimos a la Real Academia Española (RAE), podemos, entre sus definiciones, encontrar la siguiente “Amor: Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser”, donde claramente se plantea el amor desde la carencia para sentirse completo (a), en otras palabras, el amor pasa a ser un recurso necesario para ser feliz, lo cual a la larga puede resultar peligroso, ya que conlleva tácitamente un significado de posesión. Ahora que te tengo y experimento el amor, no te dejaré ir a ningún precio…

¿Por qué hago específicamente esta cita?, porque hablar de amor en estos tiempos, es muy complejo. Nosotros mismos nos hemos planteado un escenario enfermizo al referirnos a un sentimiento que por su sola pureza debería ser sanador y equilibrado, no lo que presenciamos a diario en los medios de comunicación, donde nos enteramos de diferentes noticias donde “el amor” es el protagonista en historias que sobrepasan la cordura y la sensatez.

¿Quizás será que cada ser humano tiene un significado diferente del amor?, ¿tal vez nuestros modelos de amar nos hayan manipulado tanto que estamos condicionados a experimentar el amor como deseo, posesión y aniquilación?

Pareciera ser que no todos los seres humanos entienden la responsabilidad que conlleva amar a alguien. Es cosa de ver a nuestro alrededor. Todos los días evidenciamos la falta de amor en el comportamiento de las personas. Lo observamos en nuestra familia, en nuestro trabajo, en nuestras relaciones interpersonales… Es una cadena interminable, pero una cosa si es certera, una persona que no se ama, difícilmente podrá amar a otros de una forma sana.

Actualmente, nuestras relaciones interpersonales están teñidas por la violencia. Quizás no es nada nuevo lo que menciono, pero el hecho de normalizarlo y dejar de lado la capacidad de “asombro” respecto de lo que pueda pasar cuando se ama, es alarmante. Así de claro, así de directo.  Amar puede llegar a matar.

Pasamos del amor al odio al instante. Creemos que podemos justificar todas nuestras acciones, producto de lo que sentimos. Si te amo, te doy la vida… Si te odio, te destruyo. Si estás conmigo, vivimos en el cielo…. Si nos separamos, desatamos el infierno…

Frases de amor

El ejercicio de tratar de definir al amor puede resultar inoficioso, pero es un desafío que nos debemos como seres vivos, como seres únicos que tenemos un latido de tiempo en este mundo y que no podemos irnos sin sentirlo como el placer de reconocer en los demás nuestra propia esencia.

En cambio, hoy, el lema pareciera ser «Conmigo hasta la muerte», «te amo tanto que te mato», “te amo tanto, que si me enojo te arranco los ojos»  (caso Nabila Riffo).

«Te amo tanto que si me enojo… te mato y te escondo en el entretecho de la casa» (Caso Viviana Haeger).

“Te odio tanto que te mato, te descuartizo, y luego voy a un cajero automático para robarte el dinero e irme con mi amante a disfrutarlo” (Caso Nibaldo Villegas).

“Te odio tanto que contrato un sicario para que te mate”. (Caso de la Pilar Pérez, “La Quintrala”, donde resultó asesinado Diego Smith Hebbel).

En unos minutos, todos estos casos se vinieron a mi mente. Una y otra vez somos testigos de hechos horribles como estos y terminamos por “aceptar” las patologías que se esconden detrás de la puerta de esos amores extremos.

Hago una pausa al escribir y cruzan por mi mente los altos índices de abusos emocionales y violencia con que vivimos. A la fecha, en Chile se registran 24 femicidios consumados y 55 femicidios frustrados, lo que representa una cifra que no se puede eclipsar.

¡El amor a una llamada!

Otro aspecto no menos remecedor es lo que pasa al revisar los diarios en su sección de Avisos Económicos. Amarres, conquistas a la fuerza, hechizos, brujería, sometimiento de la voluntad… una serie de frases que adornan los avisos que prometen “esclavizar” al amor de tu vida, con solo una llamada para concertar un “trabajo” a cambio de altas sumas de dinero. Incluso hay algunos con un nivel de manipulación tan alto que agregan “Pague después de ver los resultados”.

Amor y condena

Pareciera ser que amar va de la mano con la irremediable consecuencia de sufrir y terminar destruido. Es lo que hemos construido y en lo que creemos. ¿Cuántas veces no hemos oído las siguientes frases?

“Si te separas te dejo pobre”.

“Si me dejas, no dejo que veas a los niños o bien te castigo no manteniendo a los hijos”.

“Levanto falso testimonio de abuso contra los niños. Te inhabilito como padre o madre, envenenamos la cabeza de nuestros hijos, los castigamos a ellos de problemas de adultos”.

“Mientras sigas mi juego y mis reglas… Vivimos en el paraíso”.

“Mientras pueda amarte, controlarte y dominarte, todo está bien”.

“Cuando ya no seas manipulable… Buscaré la forma de perjudicarte”.

Falsamente creemos que la otra persona nos pertenece. Pasamos en la montaña rusa del amor… Mucho sexo, locura, viajes, disfrute… Luego problemas, conflicto y violencia…. Tratamos de arreglar esto con nuevas píldoras de satisfacción… Cenas románticas, salidas, regalos… Para caer nuevamente en problemas, palabras hirientes, desprecios, humillaciones, violencia, acrecentando, una y otra vez, la dependencia y el círculo de violencia.

¿Sera eso amor?

En verdad, tratar de definir y abordar las problemáticas que hoy nos plantea este mal llamado amor moderno para salir de este círculo vicioso, es inconmensurable, pero los invito a hacerlo también. Es más que necesario, es una obligación que nos debemos y le debemos a los demás.

¿Dónde quedó el amor que todo lo puede?, el amor sano, amor recíproco, amor desinteresado, amor constructivo.

Si amar- mata… No es amor. Todos merecemos ser amados y valorados. Basurear el amor ha llevado a muchos a la muerte. ¡No seas parte ni cómplice de la estadística! Está en ti comenzar a cambiar, ya que el verdadero cambio debe brotar desde nosotros mismos.

Camila Zarzar Amor

Coach de Liderazgo, Emprendimiento y Felicidad

Fondo de medios de Comunicación

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