Bienestar y Salud

Cáncer de mama. Enemigo Silencioso

Sentí un agudo dolor y cambio de color en mi seno derecho que nunca antes había evidenciado, le pedí a mi ginecóloga una orden para realizarme una mamografía y descartar cualquier peligroso diagnóstico, afortunadamente, el examen decía que no había anormalidades. No obstante, no todos tienen el mismo resultado

Mi nombre es Erika Ulloa, tengo 48 años y en febrero de 2018 me diagnosticaron cáncer de mama. Solo iba al consultorio por un dolor de espalda, fui a una evaluación kinésica y me informaron que tenía espondilosis lumbar. Aparte de eso, me aconsejaron realizarme el PAP (Papanicolaou) donde aparecía un pequeño pólipo y por el cual me derivaron a Concepción para hacerme una mamografía.

Viajé y cuando venía de vuelta a mi ciudad, Chillán, me llamaron y me pidieron que regresara a la capital penquista porque necesitaban una ecografía mamaria. La doctora que me atendió me preguntó: “¿Quién te está viendo el ‘porotito’ de la mama izquierda?”, quedé sorprendida y agregó que tenía cáncer en etapa II. Al escuchar esa palabra, se me derrumbó todo.

En mayo me sometí a una cirugía, me sacaron el tumor más los ganglios del brazo, se envió a biopsia y confirmaron el diagnóstico. Por decisión propia, comencé con la quimioterapia como prevención y empecé a perder mi cabello largo, así que cuando inicié el proceso lo primero que hice fue cortarme el pelo para que no fuera fuerte el cambio. Luego decidí raparme producto del dolor pero pese a eso encuentro que me veo maravillosa, regia y si me crece vuelvo a cortármelo.

En estos momentos me queda una sesión de quimio y posteriormente debo tomar medicamentos vía oral por cinco años. Estoy convencida de que lucharé hasta el último día, no le tengo miedo al cáncer, esto no me va a ganar. ¿Qué recomendaría a las mujeres? Preocúpense, el autocuidado y control es importante porque, así como muchas, yo nunca sentí ese “porotito”. Este testimonio veraz es uno de tantos que se repiten en Chile debido a las altas tasas que confirman a  este tipo de cáncer como el más peligroso entre las mujeres.

Autoconocimiento

Según cifras del Ministerio de Salud, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en la mujer en Chile, con una tasa de mortalidad de 16,2 por 100 mil habitantes. Es por esto la importancia de la prevención: “Es fundamental el autoconocimiento de las mamas con la finalidad de distinguir procesos anómalos y con el objetivo de empoderar a las mujeres sobre su propia salud”, comentó Verany Gallegos, matrona chillaneja.

La especialista recomienda hacerse un autoexamen de mamas de tres a cinco días después del comienzo del período menstrual ya que los senos no están tan sensibles o con protuberancias durante el ciclo. “La manera de examinarse consiste en tocarse acostada para sentir cualquier anormalidad”, mencionó Verany.

Por su parte, la Dra. Dahiana Pulgar, Cirujano Oncóloga especialista en mamas de Talca, también sugirió realizarse al menos una vez al mes un autoexamen y agregó que se debe revisar no solo las mamas sino también las regiones axilares para detectar cualquier bulto, cambio de coloración, secreción por el pezón y que amerite una consulta precoz ya sea a la matrona o algún médico.

“Para prevención de cáncer de mama, está demostrado que un estilo de vida saludable, ejercicio frecuente y prácticas que nos ayuden a tener un peso adecuado disminuirá la incidencia del cáncer”, finalizó Dahiana.

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