Adiós viejo feo
Categorias: Editorial
Escrito por: Nos Magazine

Ha sido un año literalmente pesado, a la hora de concluir más vale ir popularmente para delante nomás, la carga de estos momentos desgastantes se queda con ese olvida que pasa de todo, mientras estamos “reconstruyéndonos”.
Como vicio de la modernidad la agenda de los medios de comunicación nos desenfocan de lo grande y nos tapan con el arbustito que no deja ver el bosque, ya el mismo mes de diciembre se espera como de actividad, lo importante es que circule. Paradojalmente aparece como terapéutico no decir más: total ya pasó, qué le vamos a hacer o así no más es la cuestión, ya ni siquiera planteárselo. La cuerda está destemplada, no queda más cuchara, estamos aburridos, así que ¡venga el Viejito Pascuero!, que hasta en mi cansado análisis, me va capturando a una alegría sana, de niño ingenuo y soñador, se restean los comentarios ácidos sobre la figura misma del viejito pascuero, que tiene los colores de la Coca-Cola para que corra el billullo. Innombrable y de mal gusto salirse del protocolo fiestero, en realidad va a valer la pena por unos días liberarse, soltar amarras en lo sentimental, en la asociación que tenemos con la realidad y el dolor. Si era para que doliera ya dolió ya. Y que recontra venga el viejito pascuero. Es más ahora para ser natural en la entrega, me acuerdo que interpreté al mencionado personaje en un colegio, con una barba de lujo y el manso cojín, todo estaba saliendo bien, hasta que una niña de unos siete años viene directo a mi con un regalo, pero el regalo en realidad era para el viejito, pensé si me iba a poner a llorar y no. Esta imagen me quedo para siempre, que lindo fue ver la pureza de la infancia, en esa niña, me sentí afortunado.
No quiero decir que todos llevemos un viejito pascuero dentro pero sólo por este año 2010 lo reivindico, como cualquier comerciante le digo que es sólo por ser él, aunque en realidad preferiría una jovencita pascuera. Echo la talla así de desgarbado para continuar con la línea sanatoria de esta editorial tan especial como el año y como anoche, parafraseando al Tío Lalo Parra, que era otro viejito, el Viejito Cancionero.
En esta edición se encontrará con contenidos bien interesantes, como la opinión de importantes actores de la educación en nuestra cuidad que analizan y discuten sobre la actualidad y futuro del tema.
Debido a la fecha les entregamos un panorama de ofertas turísticas de la provincia para que vaya anotando los datos y organizándose para las vacaciones en el especial turismo que preparó la revista.
Finalmente fuimos al mundo mágico de los trenes, otro de los caídos. En medio de la incertidumbre y un velo a las comunicaciones buscamos la historia escrita y la viva.
Adiós viejo feo
Maurico Contreras
Editor Periodístico
Revista NOSmagazine

















